El Unicaja recuperó la imagen del campeón ACB y tumbó al Panathinaikos griego, el gran favorito para la Euroliga 2006-07, agarrado al puertorriqueño Daniel Santiago y a la solidaridad colectiva, claves de la victoria española en una gran noche de baloncesto en el Martín Carpena.
El serbio Zeljko Obradovic en un banquillo, el visitante; el italiano Sergio Scariolo en el otro, el local. O sea, dos de los mejores entrenadores del continente frente a frente. Varios campeones el mundo y algún que otro mundialista repartidos entre las dos plantillas. El conjunto griego invicto hasta ahora y, después del gran partido vivido en la cancha malagueña, derrotado por primera vez este curso.
El choque, como no podía ser de otra manera, evolucionó con diferencias mínimas en el marcador y una exhibición defensiva de ambos equipos. Marcador corto pero espectáculo amplio para cualquiera que disfrute mínimamente con el baloncesto.
Daniel Santiago tenía enfrente uno de lo bloques mejor conformados en la pintura del 'basket' europeo. Faltaba por lesión es estadounidense Michael Batiste, pero estaban el serbio Dejan Tomasevic y el griego Kostas Tsaetsaris, entre otros. Santiago, que jugó con sinusitis, firmó una noche memorable.
Además de anotar veinte puntos, consiguió parte de su producción en momentos decisivos y, en las últimas acciones, fue decisivo.
El boticua anotó el 56-53 después de que Juan 'Pepe' Sánchez acertase desde los 6,25 y cambiase el signo del resultado (54-53).
Luego apareció el imprescindible Berni Rodríguez con otro triple (59-56), y Santiago se adornó en las últimas posesiones. La racha de once victorias consecutivas que firmaba el Panathinaikos acabó en Málaga.
En tanto, en un partido correspondiente a la duodécima jornada de la primera fase de la Euroliga (Grupo 'A'), de Baloncesto, disputado en el 'Paladozza-Land Róver Arena', de Bolonia, con una asistencia cercana a los 5.000 espectadores, el TAU Cerámica no pudo salir victorioso de la cancha del Climamio Bolonia al caer 90 a 82.
Los italianos impusieron su ritmo a los baskonistas después de dominar el encuentro durante los cuarenta minutos. Los de Velimir Perasovic acusaron en exceso las bajas, a las que se unió en la segunda mitad la de Zoran Planinic, que fue trasladado a un hospital ante una posible fractura en su mano izquierda.