Stephen Hadley, asesor de la Casa Blanca para la seguridad nacional, afirmó que para superar la cuestión de Tíbet con China la diplomacia es más eficaz que la "confrontación" a la que inevitablemente conduciría un boicot de los Juegos Olímpicos.
"Estimamos que es muy importante solucionar la cuestión de Tíbet, pero pensamos que la mejor manera de lograrlo es a través del tipo de diplomacia que llevamos adelante y no por la confrontación que algunos preconizan", declaró Hadley a la cadena Fox News.
"Si otros países están preocupados por Tíbet, deberían hacer lo que nosotros estamos haciendo a través de una diplomacia silenciosa", agregó el funcionario.
"Es lamentable que un gran número de países digan 'bueno, si declaramos que no participaremos en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, estaremos cumpliendo nuestro deber respecto de Tíbet", añadió Hadley.
"Tenemos una gran influencia sobre China y la utilizamos de manera diplomáticamente constructiva. Eso es un instrumento mucho más eficaz que ir o no ir a la ceremonia de apertura. La comunidad internacional en su conjunto tiene mucho peso y debería utilizarlo ahora pero no para no ir a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos" afirmó.
El presidente estadounidense George W. Bush se encuentra presionado por organizaciones defensoras de los derechos humanos, algunos demócratas e incluso de miembros de su Partido Republicano para que boicotee las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín por la represión de protestas pro-autonomía en Tíbet.
El mandatario dijo el viernes en una entrevista radial que seguía con la intención de concurrir a los Juegos Olímpicos de Beijing, aunque se mantuvo ambiguo respecto a la concurrencia a la ceremonia de apertura.
La canciller alemana Angela Merkel dijo que no asistirá a la ceremonia de apertura, mientras que el primer ministro británico, Gordon Brown, tampoco concurrirá, aunque su despacho dijo que nunca tuvo la intención de hacerlo.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, vinculó el martes su participación en la ceremonia de apertura a un diálogo entre Beijing y el Dalai Lama.