Juan Román Riquelme sólo pudo jugar tres minutos en la práctica de fútbol que el plantel realizó esta mañana en Casa Amarilla, ya que el enganche de Boca sintió un dolor en el gemelo izquierdo, por lo que tuvo que abandonar el ensayo de inmediato.
“Me tira, me tira”, gritó el jugador del seleccionado argentino, a un costado de la cancha, cuando recién se había iniciado la práctica de fútbol y provocó la preocupación de todo Boca.
En ese momento Ischia, junto al doctor José Veiga, se acercaron al sector donde estaba Riquelme y después de tres minutos decidieron que no vuelva a ingresar, siendo reemplazado por Leandro Gracián, cuando iban sólo seis minutos de práctica.
La molestia no le impediría estar presente en el partido del domingo frente a San Martín de Tucumán, aunque habrá que esperar cómo evoluciona en las próximas horas.
En la práctica el técnico Carlos Ischia apostó nuevamente por el esquema táctico 4-3-1-2 y puso a Luciano Figueroa en el ataque, junto a Lucas Viatri. El delantero surgido de Rosario Central ocupó el lugar de Pablo Mouche y el domingo hará su debut de entrada en el torneo local (ya jugó de arranque en la Copa Sudamericana).
Además, Claudio Morel Rodríguez y Álvaro González jugaron por los lesionados Julio César Cáceres y Fabián Vargas, respectivamente. Con estas modificaciones, Ischia no sólo está realizando tres variantes en el equipo, sino que también deja atrás la línea de tres en el fondo, para pasar a defender con cuatro.
Los once iniciales que paró el entrenador de Boca fueron los siguientes: Javier García; Hugo Ibarra, Facundo Roncaglia, Juan Forlín, y Claudio Morel Rodríguez; Alvaro González, Sebastián Battaglia y Jesús Datolo; Juan Román Riquelme (Leandro Gracián); Luciano Figueroa y Lucas Viatri.