Los integrantes de la selección brasileña lamentaron mucho su pobre empate 0-0 ante Colombia, por Eliminatorias Sudamericanas en Rio de Janeiro, que significó una nueva decepción como local y además elogiaron el planteo de los rivales.
Brasil cosechó nuevamente muchos abucheos en su tercer partido consecutivo como local con empate y sin goles. Fue una pobre actuación en el estadio Maracaná frente a los “cafeteros”, por la décima fecha de la clasificación, que igual le mantuvo segundo, pero a seis unidades del líder Paraguay (23 puntos).
Frente a esa situación, Dunga fue nuevamente objeto de reclamos de renuncia.
"Lógicamente queríamos una situación mejor, y jugar en un mejor nivel, pero bueno, no ha sido posible. Igual estamos segundos en las eliminatorias", se defendió en rueda de prensa el criticado entrenador brasileño.
El campeón del mundo como jugador en Estados Unidos 1994 admitió que su equipo no jugó bien pero garantizó que aguantará las críticas "hasta que Brasil se clasifique". “No jugamos buen fútbol, pero hay que tener equilibrio, estamos segundos en la tabla. Están intentando abrir una crisis, pareciera que Brasil está en el último lugar de la eliminatoria", afirmó visiblemente inquieto.
"Antes se criticaba al Brasil que no conseguía ganar fuera de casa" y reiteró que "todos los rivales vienen a cerrarse contra nosotros", reiteró.
Para él, también pesó el "nerviosismo" y la "ansiedad" por conseguir un gol, además de la falta de descanso por el "viaje turbulento" de regreso de Venezuela.