Diego Hernán Valeri se transformó en los últimos meses en una de las gratas revelaciones del torneo Apertura argentino. Es el joven conductor del sorprendente Lanús, que hoy los mira a todos desde lo más alto de la tabla.
Con ese volumen de juego no sorprende que en Europa le empiecen a echar el ojo, sin embargo, quien aparece primero en la lista es un peso pesado como la Juventus. Según el diario italiano “Tuttosport”, que cita fuentes de la entidad turinesa, el conjunto italiano busca un reemplazo a largo plazo para el checo Pavel Nedved, quien ya está llegando al ocaso de su carrera.
Valeri nació en Valentín Alsina –Provincia de Buenos Aires- el 1 de Mayo de 1986. De chico nunca abandonó los estudios por decisión suya y gracias al empuje de su madre. Realizó las divisiones inferiores en el conjunto “granate” del cual es hincha.
El volante debutó a los 18 años en la Primera División de Lanús el 27 de Septiembre de 2003, de la mano de Miguel Ángel Brindisi, cuando empataron a 1 frente a Vélez. Desde el año que pisó por primera vez la máxima categoría se quedó en el club del Sur y fue dirigido por Néstor Gorosito, Carlos Ramacciotti y ahora, por Ramón Cabrero.
Dijo que es admirador de Juan Román Riquelme, y le daba vergüenza hablar con el cuando fue sparring de la Selección Argentina en el momento que Marcelo Bielsa fue el técnico. Ese fue un instante único en su carrera, pero tuvo otro tramo no tan feliz cuando en noviembre de 2005 sufrió la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha.
Mediocampista de fina pegada, puede jugar tanto por derecha, por izquierda o junto a un “5” combativo en la zona central del mediocampo. Forma parte de un plantel que puntea el campeonato y no se cae, a pesar de sentir las miradas de todos los grandes, desde abajo.