En su regreso a Escocia, a Hampden Park, el estadio donde Diego Maradona anotó su primer gol para Argentina, en 1979, el nuevo seleccionador del combinado “albiceleste” recordó hoy en Glasgow a los ingleses aquel "gol que nunca fue", el que les dio en 1966 el único Mundial que ha ganado este país, ante Alemania.
En una conferencia de prensa celebrada hoy en Glasgow (Escocia), en vísperas del encuentro amistoso que disputarán mañana ambas selecciones y que marcará el debut como seleccionador nacional del "Pelusa", Maradona habló de sus sensaciones al frente del equipo y agregó el toque controvertido al replicar a unas declaraciones del ex futbolista Terry Butcher.
El ex internacional inglés, actualmente ayudante técnico de Escocia, aseguró que nunca "perdonaría" a Maradona por haber "destruido" el sueño de Inglaterra de ganar un Mundial. Se refería a lo ocurrido hace nada menos que 22 años, cuando aquel gol anotado por Maradona -"la mano de Dios"- abrió el marcador en la victoria sobre los ingleses en los cuartos de final del Mundial de México, en 1986 (2-1).
Según los medios británicos, Butcher fue tajante al afirmar que no daría la mano a Maradona cuando ambos se encuentren mañana.
Preguntado por su visión al respecto, el argentino respondió: "No me interesa darle la mano a Terry Butcher. Yo estoy bien con la gente que tengo que estar bien. No sé por qué Butcher no me quiere dar la mano. Yo le dejo que haga su vida. Yo hago la mía. Que no me muero y duermo igual si Butcher no me da la mano".
Maradona, además, quiso agregar otro dato: "Yo les voy a recordar que Inglaterra venció una final contra Alemania (en 1966, cuando Inglaterra ganó en la prórroga el Mundial al equipo germano con un tanto fantasma) con un gol que no fue, que lo vimos todos y nadie dijo nada. La historia no se cambió. Butcher no me puede juzgar de ninguna manera".
El “10” habló del tanto anotado por Geoffrey Hurst a los diez minutos del suplementario de la final con Alemania, el ahora recordado como el gol fantasma más famoso de la historia. Y concluyó: "Que no entró por un pedazo así (hace un gesto explicativo con las manos separadas por varios centímetros). Lo que pasa es que no había repeticiones en ese momento".
Por otra parte, de su nuevo rol como dirigente del equipo nacional, el argentino reconoció que estaba "disfrutando" al lado de los jugadores, "que es lo que uno buscó desde hace mucho tiempo y esperaba mi momento y llegó".
Preguntado por cuál será el equipo y su enfoque mañana, no dio demasiados detalles. "Voy a jugar como quiero jugar. Voy a poner los jugadores donde necesite el equipo. Voy a salir a jugar como pienso que necesita el equipo y ésa va a ser mi forma de jugar".
"Seguramente dormiré muy, muy tranquilo porque tengo una plantel a mi cargo muy buena, con fantásticos jugadores de grandísimo nivel", concluyó.