Los efectos nocivos que la contaminación de Beijing puede tener para los atletas fueron exagerados, según el sueco Arne Ljunqvist, presidente de la Comisión Médica del COI, quien dijo que así lo opina también la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"He tenido una reunión privada con un experto de la OMS que está muy disgustado con el tratamiento que se dio al asunto en los medios de comunicación. Se recurrió a estándares de salud que se recomiendan para los residentes habituales, no para los temporales", señaló ante la asamblea del COI.
"No hay que temer efectos a largo plazo", insistió. Además destacó que la neblina que oscurece estos días el cielo de la ciudades producto de la evaporación debido a las altas temperaturas.
La Comisión que preside recibe informes diarios con los índices de contaminación hora a hora, por lo que podrá tomar medidas si es necesario.
El COI señaló en repetidas ocasiones que no tendrá inconveniente en aplazar alguna prueba si la polución es demasiado alta en el momento de su disputa.
Ljunqvist dijo también en su informe que la Comisión Médica prepara una Carta de los Niños y el Deporte para guiar la actividad física de elite a edades tempranas.
Por otra parte, César Cielo, un nadador brasileño que competirá en 50 y 100 metros libre, declaró que el problema de la polución de Beijing no le preocupa lo más mínimo porque asegura estar perfectamente adaptado gracias a la que sufre en Sao Paulo.
"No es ningún problema para alguien que vive en Sao Paulo como yo. En Beijing la situación no es peor que donde yo vivo. No me preocupa", afirmó el nadador brasileño, que considera innecesario usar una mascarilla, como hizo el nadador australiano Brett Hawke tan pronto aterrizó en la capital del gigante asiático.