El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó la sanción de quince meses impuesta por doping al tenista argentino Guillermo Cañas, después de examinar de nuevo su caso en atención a la apelación del deportista y al recurso que éste presentó ante el Tribunal Federal Suizo.
Cañas, que ya cumplió el castigo, fue suspendido durante dos años el 21 de febrero de 2005 por la ATP tras dar positivo por un diurético en el torneo de Acapulco, por lo que presentó un recurso ante el TAS, que lo aceptó parcialmente y redujo la sanción a quince meses en mayo de 2006.
Después de esto, el tenista, que siempre defendió su inocencia, trasladó su caso al Tribunal Federal Suizo, que entendió que el TAS había desatendido el derecho del jugador a ser escuchado y por tener jurisdicción para hacerlo le ordenó que revisara el caso.
El TAS, que desde el primer momento entendió que el positivo de Cañas se debió a "un error cometido por el personal del torneo en la entrega de la medicación al jugador", hizo públicas las conclusiones de esta revisión, que son las mismas que las anteriores por lo que mantuvo los quince meses de sanción que ya ha cumplido.
El CAS dijo que llegó a la misma conclusión que en su veredicto original y decidió mantener la suspensión, que tuvo efecto de junio del 2005 a septiembre del 2006.
El secretario general del CAS, Matthieu Reeb, dijo que el más reciente dictamen simplemente confirma la decisión original y no tiene ningún efecto sobre el jugador. "Esta no es una nueva suspensión. El jugador ya cumplió con su suspensión", indicó Reeb.
La ATP suspendió dos años a Cañas después de arrojar positivo a un diurético el 21 de febrero del 2005 en un torneo en Acapulco, México.
En mayo, el CAS determinó que el argentino no tuvo toda la culpa por el dopaje y redujo su castigo a 15 meses.