Varias veces anunció su retiro debido a sus múltiples fracturas de nariz y a serias lesiones en su mano derecha. Luego de ser noqueado por Jimmy Beau en 1952 juró por tercera vez que jamás volvería a pelear.
Pero apremiado por necesidades económicas debió continuar en la actividad. Ganó muchas peleas sin trascendencia y perdió otras (como ante Gene Fullmer en 1955, en pleno auge de Eduardo Lausse en USA).
Luego de una buena cadena de éxitos, le llegó del cielo la chance mundialista ante el fabuloso Ray Robinson por el titulo mundial mediano. La idea de sus allegados, era que Pender haga un papel digno y lleve algún dinero a su casa. Pero ante la sorpresa del mundo entero no solo le arrebató el cetro al Azúcar de Ébano, sino que lo volvió a derrotar en el desquite.
Dejó el cetro en manos del inglesito Terry Downes, quien lo batió en pelea revancha también, luego de lo cual, colgó los guantes.
Murió el 12 de enero de 2003.