A eso le abonamos el control que poseen las empresas promotoras sobre los organismos, practicamente son los que deciden cual retador enfrentará al campeón sin importar un demonio las clasificaciones.
Finalmente para colocarle la cereza al pastel, los organismos realizando decisiones y acciones insólitas que son justificadas con pobres respuestas que provocan reacciones del fanático de todas clases, menos de alegría.
El Consejo Mundial de Boxeo dirigido por Don José Sulaimán, acaba de realizar una acción en clara violación a las reglas de “anti-doping” en el combate de Julio Cesar Chávez Jr. y Marco Antonio Rubio quienes el pasado Sábado disputaron el título mediano de mencionado organismo.
El campeón mundial, Julio Cesar Chávez Jr. y su equipo obviaron el mismo, cuando claramente el reglamento del CMB estipula que en combates de campeonato los púgiles deben dejar una muestra de orina para realizar pruebas ante la supervisión del médico de la comisión del lugar donde se celebra el combate.
Pero lo más irrisorio fue la respuesta del Don José Sulaiman cuando le cuestionaron tal violación…. “Se nos olvidó”. Si, así mismo como usted amigo lector lo está leyendo.
Mas tarde y a manera de justificar (mejor dicho lanzar la papa caliente a otro) declaró,” Eso es cosa que le corresponde siempre a las comisiones locales. En este caso a la Comisión de Texas, no del Consejo Mundial. El CMB no se puede meter en asunto internos de las comisiones, que son autónomas. Toca a Texas responder esos reclamos”. Tremendo Don José, una manera “salomónica” de quitarse parte de su responsabilidad en este asunto.
Y yo le pregunto Don José… ¿Para qué entonces el CMB crea sus reglas si estas no se van a cumplir? O es que estas son creadas para cuando usted lo crea conveniente obviarla y despacharla con un “se me olvidó”. ¿Donde está la seriedad y responsabilidad de esa respuesta?
Don José Sulaiman, me queda clarísimo que usted ha hecho cosas positivas por el boxeo. Observe con gran agrado cuando usted decidió bajar los combates a doce asaltos, cuando decidió realizar el pesaje 24 horas antes del combate, cuando antes se hacía el mismo día de la contienda lo cual iba en claro detrimento físico del púgil, y la eliminación de los guantes de 6oz, sustituyéndolo con guantes de 8 y 10 onzas. Todo esto realizado por usted para la protección de los boxeadores. Entonces, ¿cómo es posible el olvido de la pruebas? ¿En dónde quedó la protección de los púgiles y del deporte?
Sr. Sulaimán, puede que exista memoria corta en la mayoría de los fanáticos, pero existen algunos eventos que todavía se acuerdan. Aproximadamente cuatro años atrás, usted aprobó el combate por el campeonato mundial supermosca entre Christian Mijares y el francés Franck Gorjux, este último ni siquiera tenía los meritos para estar clasificado. Mijares noqueó en el primer asalto a un rival aterrorizado. Aunque usted mostró vergüenza por ese resultado, lamentable fue su respuesta, “Fue un error clasificarlo….Por querer ayudar a un amigo, las cosas salieron mal” Gracias a Dios que las cosas no fueron peor. Con ese error garrafal, primeramente antepuso un favor a un amigo que proteger la integridad física de un púgil.
Son varios eventos lamentables que han sucedido en los últimos años en el Consejo Mundial de Boxeo que no hay necesidad de continuar mencionándolos, porque usted muy bien debe tener conocimiento.
Sr. Sulaimán el boxeo no necesita dañarse aún más de lo que está. Vamos a empezar por tratar de recobrar la buena reputación perdida ante los ojos de los fanáticos evitando acciones funestas y recobrando la confianza de estos que está prácticamente pérdida.
Fuente; Boxeoeditores