El ataque encabezado por el escolta Ray Allen y el pívot Kendrick Perkins con 27 y 25 puntos, respectivamente, permitió a los Boston Celtics ganar por 126-108 a los Chicago Bulls y llegar a su decimoséptimo triunfo consecutivo en al NBA, para continuar como la sensación de la liga.
El ataque de los dirigidos por Doc Rivers fue una máquina imparable de hacer puntos con cinco jugadores que anotaron doble dígitos, y el base Rajon Rondo que se encargó de dirigir las acciones para repartir 15 asistencias.
Si Allen reivindicó su condición de anotador y parte integral del "Big Three", Perkins surgió con su mejor anotación como profesional para ser la sorpresa del partido después de anotar 12/15 tiros de campo.
El alero Kevin Garnett aportó 17 puntos, cuatro rebotes, cuatro asistencias y dos recuperaciones de balón, mientras que Paul Pierce llegó a los 16 tantos para los Celtics, que se encuentran a un triunfo más de empatar dos marcas históricas, una de equipo y otra de la NBA.
El equipo de Boston, con los 126 puntos de anoche, consiguió la mayor anotación en lo que va de temporada e imponerse por sexta vez consecutiva a los Bulls. La racha de 17 triunfos consecutivos en la segunda mejor en la historia de la franquicia y también para un equipo campeón de liga.
Los Celtics podrían con el decimoctavo triunfo, si ganan el próximo domingo a los New York Knicks, empatar la mejor racha de victorias consecutivas que lograda por el equipo de Boston, que fue el de la temporada de 1981-82 cuando jugaban Larry Bird y Kevin McHale en sus filas.
Mientras que también empatarían el de la NBA para un comienzo de temporada de 28 partidos (26-2), que está en poder de los Philadelohia Sixers.
Los Ángeles Lakers de la temporada de 1971-72 tienen la mejor racha de triunfos consecutivos en la historia de la NBA con 33.