El esperado partido entre Boca y River, superclásico del futbol argentino, fue suspendido debido a la lluvia.
Tras diez minutos de juego, el árbitro Héctor Baldassi decidió que las condiciones del campo de juego no eran adecuadas para desarrollar el partido.
Se dudaba minutos antes del partido de si éste finalmente comenzaría o no.
Pero con lluvia y todo, la gente que colmó las tribunas, se encontraba desilusionada.
La reserva, por su parte, había sido suspendida debido a las inclemencias del tiempo, unas horas antes.
Boca Juniors y River Plate buscaban protagonizar esta tarde una nueva edición del superclásico del fútbol argentino, en un partido devaluado por el presente de los dos equipos más allá de que esto no le quitará emoción y pasión al juego.
El partido se completará el próximo miércoles 24, por acuerdo y decisión de los dirigentes de ambos equipos.