El entrenador alemán del Real Madrid, Bernd Schuster, parece haber colmado la paciencia de los dirigentes de la entidad “blanca” y tendría las horas contadas al frente del banquillo después de no acudir al entrenamiento voluntario del domingo y de no anular las dos jornadas de descanso programadas tras la derrota en Valladolid (0-1).
A pesar de ser el último campeón de la liga española bajo su conducción y marchar tercero en esta temporada, en el conjunto merengue se habla de crisis institucional y deportiva y todas las miradas apuntan al alemán.
En medio de esta crisis, y necesitado de una victoria, el Real Madrid cayó este sábado ante el Valladolid 1 a 0 con un gol del uruguayo Fabián Canobbio, lo que pareció ser la estocada final para el entrenador. Además, con este nuevo paso en falso, el Real Madrid, cuarto clasificado, vio escaparse a su gran rival, el FC Barcelona, actual líder de la Liga.
A esto se le unen las dos derrotas seguidas ante la Juventus de Turín en la primera fase de la Liga de Campeones, y una eliminación sorprendente ante el Real Unión de Irún, de Tercera División, en dieciseisavos de final de la Copa del Rey.
Como si esto fuera poco, la directiva del club merengue se molestó con Schuster luego que este, sin aviso, se salteara un entrenamiento (voluntario) ayer, para acudir al bautismo de su hija en Salamanca.
En esta complicada actualidad de Schuster, el ex entrenador del Inter de Milán Roberto Mancini, "Panchina d'Oro" (Banquillo de Oro) de la temporada 2007-2008, suena con fuerza en Italia como su sustituto.
Mancini conquistó el campeonato italiano la pasada temporada, pero fue destituido y al equipo "neroazzurro" llegó el portugués Jose Mourinho.