Los organizadores de los Juegos Olímpicos llegaron a niveles nunca antes tocados en un evento deportivo. Así, quienes delinean los planes a seguir para que todo salga bien durante el mes de agosto, anunciaron que controlaran el clima para que no llueva en al ceremonia de apertura.
La principal tarea es modificar las condiciones de lluvia. Se solicitó a esta dependencia que prevenga que la lluvia caiga durante tres horas y media, desde las 20:08 de la noche y hasta las 23:30, sobre el cielo del Estadio Nacional, conocido popularmente como "El Nido", donde se celebrará dicha ceremonia.
Con tecnología desarrollada por científicos norteamericanos, la eliminación de nubes es posible mediante el disparo de cartuchos o cohetes que contienen partículas de yoduro de plata, dentro de las nubes.
Así, se creo una red defensiva en las provincias cercanas a Beijing, y en los suburbios, desplegando 26 estaciones de control para rechazar las nubes o retrasar su movimiento.
La oficina contrató a 32.000 personas, y reclutó aeronaves ligeras para esparcir los cristales de yoduro de plata, o hielo seco, en las nubes que se localicen a 50 kilómetros a la redonda sobre el cielo de Beijing.
Un cartucho de yoduro de plata cuesta menos de 88 yuanes, (cerca de 12.75 dólares) mientras que un cohete tiene un precio de 2.000 yuanes, (290 yuanes) y un viaje de una aeronave resulta mucho más costoso. Cerca de 100 cartuchos o cuatro cohetes se utilizan en cada vuelo, de acuerdo con los expertos.
Una de las principales estrategias de los meteorólogos es usar la ingeniería del clima para mantener la zona olímpica seca durante al menos tres y media horas en el acto de inauguración de los JJOO.
Muchos meteorólogos concluyen que la tecnología de las nubes es efectiva únicamente en aquellas que son pequeñas o de tamaño mediano, y que por lo tanto es imposible influenciar los sistemas de tormentas gigantes, que pueden cubrir cientos de kilómetros cuadrados.
Yu Xinwen, vocero de la Administración Meteorológica de China, aseguró este lunes que la probabilidad estadística de precipitación en la ceremonia de inauguración es del 41 por ciento, basada en la información meteorológica recabada a lo largo de los últimos 33 años.
Yu agregó que es posible predecir el clima que habrá en la ceremonia con una semana de anticipación, y que las predicciones más precisas sean dos días antes de la inauguración.