La selección alemana volverá a jugar un partido luego de haber perdido la final de la Eurocopa ante España. Asi, los germanos enfrentarán a Bélgica en un partido amistoso, pero no podrán contar con algunas estrellas. Michael Ballack, y los centrocampistas Torsten Frings y Jermaine Jones, sufrieron lesiones en el fin de semana.
Ballack cayó lesionado en la primera mitad del estreno del Chelsea en la 'Premier League', ante el Potsmouth (4-0). Según su técnico, Luiz Felipe Scolari tiene dañado un tobillo, y para la federación germana tiene "un pie magullado", que revisarán el lunes una vez haya disminuido el hinchazón que hoy mostraba.
Según confirmó la federación alemana, el capitán llamó telefónicamente al seleccionador, Joachim Loew, para comunicarle que no podrá jugar el amistoso ante Bélgica en Nuremberg.
Mientras, Frings se lesionó el sábado con el Werder Bremen ante el Arminia Bielfeld (2-2), sufre un problema de la corva, y Jones estará varias semanas de baja al dañarse un tobillo en el Schalke-Hannover (3-0).
Estas tres lesiones se suman a otros tres jugadores habituales que no pudieron ser convocados por Loew, al estar lesionados, como el portero Rene Adler y los defensas Arne Friedrich y Per Mertesacker.
Por otra parte, la Federación Alemana de Fútbol (DFB) tiene previsto abrir una investigación por cánticos de carácter antisemita durante un partido de la tercera división el viernes, entre Iéna y Erfurt, anunció el organismo este domingo.
Los aficionados del Erfurt habían proferido varios cánticos contra los judíos y los hinchas rivales, lo que obligó a los responsables del estadio a pedir a través de la megafonía que detuvieran su actitud.
La Comisión de Control de la DFB solicitó a los dos equipos que se explicaran por escrito sobre los incidentes. Los dos clubes, de la región de Turingia (ex RDA), condenaron los cánticos. "Esos lemas son insoportables. Nos distanciamos públicamente de ello", subrayó el presidente del Erfurt, Rolf Rombach.
"No podemos desgraciadamente evitar que en cada estadio haya algunos locos. Pero la intensidad de estos 400 o 500 aficionados me ha impactado", indicó por su parte el dirigente del Iéna, Andreas Wiese, que aseguró que presentaría una denuncia por incitación al odio racial.
Los estadios de clubes de la ex RDA son regularmente escenario de problemas racistas y enfrentamientos entre 'hooligans', a menudo ligados con grupos de extrema derecha, que proliferan en las regiones más desfavorecidas de la antigua Alemania comunista.