Impulsados por el crecimiento de la demanda de los Estados Unidos y China, 805 millones de litros de vino australiano valuados en 3.007 millones de dólares fueron exportados entre julio de 2006 y el mismo mes de 2007, según afirmó ayer la Asociación de Vinos y Bebidas Alcohólicas de Australia.
La participación del mercado chino ha crecido un 125% con ventas por 51 millones de dólares, y Estados Unidos amenaza con desbancar a Gran Bretaña como primer destino para el vino australiano.
El Presidente de la entidad, Sam Tolley, manifestó ayer que el volumen récord de envíos al exterior fue resultado del incremento de las ventas de vino embotellado. “Es un éxito significativo”, afirmó.
“Estos 3.000 millones de dólares son una parte sustancial de la economía exportadora de Australia, el tercer exportador de productos agrícolas del mundo”, remarcó.
“Hemos llegado a este punto gracias a las ventas de vino embotellado, y eso refleja un aumento en el precio por litro y una superior calidad del producto. Es ahí donde nos vemos en el futuro”, añadió.
“Claramente, China se está desarrollando, y queremos que el vino australiano forme parte de ella”, agregó Tolley. “La oportunidad es enorme”.
Gran Bretaña sigue siendo el mercado más lucrativo para el vino del país oceánico con ventas por 974 millones de dólares, superando a Estados Unidos (972 millones), Canadá (273 millones), Nueva Zelanda (102 millones) e Irlanda (71 millones).
En términos de volumen, Gran Bretaña se mantiene en la cima con 285 millones de litros, delante de Estados Unidos (222 millones), Canadá (51 millones), Alemania (41 millones) y Nueva Zelanda (35 millones).
Tolley dijo que la sequía es un desafío para la cosecha de 2008, la cual se espera que sea tan pequeña como la de este año de alrededor de 1,34 millones de toneladas (la menor de la década).
“La sequía ha sido bien controlada, aunque el problema se intensificará el año que viene en vista de la muy reducida cuota de lluvias”, señaló el Presidente de la entidad.
Añadió que “es muy importante que recibamos adecuadas lluvias invernales y que tengamos un prudente acceso al agua para la próxima cosecha”. “El agua es uno de los mayores problemas que encara la industria del vino. El acceso al agua en nuestras regiones productivas es el inconveniente más importante en la producción”, concluyó.
De esta forma, el sector vitivinícola australiano comienza a mejorar sus índices. En los últimos dos años, el exceso de oferta y la cantidad de viñas cosechadas llevaron los precios del vino australiano a niveles tan bajos que en el mercado local resultaban, en palabras de los propios productores, un regalo.
Para salir de la situación, en 2006, desde la Secretaría de Agricultura, en colaboración con las entidades vitivinícolas, se decidió crear un fondo para promocionar el vino en el exterior. Y dio resultado.