La Unión Europea (UE) se negó a firmar el acuerdo alcanzado el domingo pasado con los países de América Latina para reducir el arancel europeo a la importación de banano, ante el fracaso de las negociaciones de la Ronda Doha, según informaron fuentes latinoamericanas.
Los representantes europeos no han suscrito el convenio porque lo relacionan con un compromiso general sobre las tratativas comerciales para salvar la Ronda Doha y que acaba de terminar en Ginebra sin éxito, estimaron las fuentes. Sin embargo, los países latinoamericanos consideran que el compromiso con el que dieron por cerrada la "guerra del banano" está vigente y es jurídicamente independiente del resultado de las discusiones en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Para los once estados latinoamericanos, el compromiso sobre el banano era el "único logro palpable" de la intensa negociación que han mantenido durante nueve días una treintena de ministros de la OMC para potenciar un acuerdo sobre la apertura de mercados agrícolas e industriales.
El acuerdo suponía bajar el arancel actual que aplica la UE a la importación de banano de América Latina (176 euros por tonelada), a partir de 2009, hasta situarlo en 114 euros por tonelada en 2016. Con este pacto, los países de América Latina habían dado por concluida la histórica lucha por el sistema de importaciones europeas de la fruta, una contienda que ha durado 15 años.
Según las fuentes, las naciones de Latinoamérica consideran que pese al colapso de Doha, el acuerdo bilateral respecto al banano tiene validez "jurídica" y es independiente. Por este motivo, van a recurrir al "papel mediador" del Director General de la OMC, Pascal Lamy, para que defienda el arreglo.
Un argumento de la parte latinoamericana es que se trata de un conflicto bilateral, ajeno a Doha, para que la UE cumpla los sucesivos dictámenes de la OMC que condenaban el régimen europeo de importación bananera, por considerarlo contrario a las reglas del comercio internacional.
Por su parte, la Comisión Europea (CE) considera que el acuerdo está ligado a la Ronda Doha y al romperse, no tiene sentido. Esto se debe a que Bruselas asume que el arreglo sobre el banano estaba "ligado" a Doha, porque el arancel final entraría dentro de un acuerdo sobre la reducción general de impuestos aduaneros a los productos agrícolas. El acuerdo tentativo sobre el tema del banano "siempre estuvo vinculado a la Ronda Doha", dijo Peter Power, portavoz del Comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson. "Este acuerdo no era independiente, y sería parte del paquete de Doha, por lo que por ahora no existe un pacto en torno al banano", añadió.
"Es una pena, habíamos acercado posturas después de 15 años, pero el pacto sobre banano estaba anexionado a Doha y ha fracasado, tendremos que reflexionar sobre el futuro de esta discusión", según fuentes comunitarias.
La reacción ecuatoriana
Ecuador, el mayor exportador mundial de banano, dijo que el compromiso entre la UE y los países de América Latina para recortar el arancel a la fruta debería mantenerse, pese al fracaso de Doha.
La versión europea fue desmentida por Ecuador, que la jornada anterior había calificado como aceptable el compromiso, argumentando que los europeos están aprovechando el colapso de Doha para dejar sin efecto el acuerdo ante los cuestionamientos de las antiguas colonias europeas en África y el Pacífico. "Mientras se estuvo negociando el régimen de banano con la UE quedó establecido de que esa negociación era independiente de Doha, eso quedo reconocido por las partes", dijo el Viceministro de Comercio Exterior, Eduardo Egas.
El país andino insistirá en alcanzar un acuerdo con los europeos para recortar el arancel de importación al banano y conseguir un beneficio para los productores y exportadores locales que han soportado los efectos del elevado régimen. "La primera reacción es exigir el cumplimiento de lo acordado. Todos queríamos llegar a un arreglo. Ecuador tiene que tratar por todos los lados negociar y no nos vamos a cerrar", agregó Egas.
Sin embargo, el funcionario dejó abierta la posibilidad de que el país andino retome las demandas que mantiene ante la OMC de no alcanzar un acuerdo con la UE, pero "eso es una decisión de alto nivel", estimó.
Por otro lado, los exportadores de las ex-colonias europeas en África, el Caribe y el Pacífico (ACP) expresaron su rechazo al acuerdo con los latinos, argumentando que el nuevo régimen arancelario podría afectar su producción.
En los cinco primeros meses del 2008, las ventas de banano de Ecuador al mercado internacional representaron uno 717,9 millones de dólares, según datos del Banco Central.