La Unión Europea (UE) decidió hoy restablecer las exportaciones de carne y derivados del Reino Unido (excepto de animales vivos) y las de carne de cerdo de Chipre, que estaban prohibidos luego del brote de fiebre aftosa en ambos países, según informó la Comisión Europea (CE) mediante un comunicado.
El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria, conformado por expertos de los 27 países miembros del bloque, ha relajado las restricciones a las exportaciones de ambos países, ya que no ha habido brotes recientes en ninguno de ellos.
En el caso del Reino Unido, donde no han aparecido nuevos focos desde septiembre, el Comité ha decidido permitir las exportaciones de todo el país, con excepción de los envíos de animales vivos de la región de Surrey, donde se detectaron los focos.
Con esta salvedad, toda la nación será declarada “libre de fiebre aftosa”, lo que significa que no se aplicarán restricciones a los movimientos de animales y de carne. Así, el comercio se reanudará con normalidad aunque “sólo con algunos controles de precaución”, estimó la misma fuente.
Todas las medidas impuestas en el Reino Unido por la fiebre aftosa dejarán de aplicarse el 31 de diciembre, siempre y cuando no haya nuevos brotes.
Con respecto a Chipre, el bloque comunitario resolvió permitir las exportaciones de carne de cerdo de todo el país, menos de la zona situada a un radio de diez kilómetros de la granja donde se detectó el brote.
No obstante, se mantendrá vigente la prohibición de las exportaciones de carne de otros rumiantes. Esto se debe a que los cerdos se crían de forma separada a los rumiantes y son menos susceptibles de propagar la enfermedad.
Entre las exigencias a los envíos de carne se destacan la inmovilización previa de los cerdos 30 días antes de ser sacrificados y la prohibición de introducir nuevos animales en la explotación 21 antes de la matanza.
Además, la carne será sometida a una cuarentena de 24 horas y sólo se podrá comercializar si no hay sospechas en las granjas de origen.