La Presidencia francesa de la Unión Europea (UE) se inició hoy con una fuerte controversia entre Nicolas Sarkozy y el Comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, por la posición del bloque comunitario en las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
"Estoy decepcionado por lo que dijo el Presidente Sarkozy. En un momento como éste, cuando la UE entra en una negociación difícil, necesitamos unidad, no división", dijo Mandelson en París al margen de una reunión entre la Comisión Europea (CE) y el Gobierno francés sobre el programa de la Presidencia semestral del bloque. "Los hechos que describió no son exactos y las críticas que hizo no están justificadas", agregó el funcionario, en declaraciones formuladas el mismo día en que Francia asumía la presidencia del bloque europeo.
Ayer por la noche, Sarkozy dijo que "no permitirá" un acuerdo por la Ronda Doha en el seno de la OMC que sacrifique la producción agrícola "en aras del liberalismo mundial", ya que considera que ello provocaría la pérdida de 100.000 empleos en Europa. El Director General de la OMC, Pascal Lamy, y Mandelson "quieren hacernos aceptar un acuerdo por el cual Europa se comprometería a disminuir en un 20% su producción agrícola y un 10% sus exportaciones agrícolas", declaró Sarkozy a la televisión francesa.
Francia desde hace tiempo se opone al tipo de reducciones a los aranceles sobre las importaciones agrícolas que Mandelson ofrece a cambio de un mayor acceso para los exportadores europeos de automóviles, productos químicos y otros bienes manufacturados en los países en desarrollo como Brasil e India.
La Ronda Doha se encuentra estancada desde 2004 por diferencias entre los países emergentes, que exigen una mayor apertura de los mercados agrícolas de las naciones ricas, y estas últimas, que esperan un mayor acceso para sus bienes industriales en el resto del mundo. Para conciliar las diferencias, Lamy anunció que convocará a los ministros de unas treinta grandes potencias comerciales el 21 de julio en Ginebra, aunque la presión de Francia amenaza con echar a perder todos los esfuerzos.
Sarkozy ya había acusado a Mandelson de ser uno de los responsables del "no" irlandés al Tratado de Lisboa del pasado 12 de junio por su posición liberal, que provoca temor en los sectores agrícolas europeos. Mandelson había rechazado esas críticas, presentándose como el chivo expiatorio de las "políticas nacionales particulares" de Sarkozy y "las posiciones comerciales de Francia".
Hoy, Peter Power, portavoz del Comisario europeo, aseguró que "no se trata de individuos, no se trata de Peter Mandelson, de Pascal Lamy o del Presidente Sarkozy. Se trata de dar un impulso a la economía mundial". "El nuevo ataque del Presidente Sarkozy a Peter Mandelson, como negociador de la UE, y a Pascal Lamy es decepcionante. Esas críticas son injustas y equivocadas”, agregó Power. Además, aclaró que el pedido de Mandelson "a los estados miembros es que sigan unidos a fin de que Europa tenga una posición fuerte de cara a las conversaciones multilaterales".
A su vez, el portavoz confirmó que Mandelson no tenía previsto asistir esta noche a la cena ofrecida por Sarkozy en París a los comisarios, pero explicó que la ausencia se debe a un compromiso que tiene en Marsella y no al malestar por las críticas del mandatario galo.