Los principales líderes demócratas criticaron al Presidente estadounidense George W. Bush por forzar el tratamiento legislativo del Tratado de Libre Comercio (TLC), al que se oponen firmemente los gremios del país, el principal soporte del Partido Demócrata.
"El manejo sin precedentes del TLC entre Estados Unidos y Colombia por parte del Presidente siembra incertidumbre sobre el futuro del acuerdo”, dijo el Presidente del Comité de Finanzas del Senado, Max Baucus, demócrata de Montana.
"Mi administración busca seguir trabajando junto al Congreso para segurar la aprobación de esta legislación”, afirmó Bush ayer.
El grueso de los demócratas, incluyendo a los precandidatos presidenciales Hillary Clinton y Barack Obama, se oponen al pacto porque alegan que Colombia no ha hecho lo suficiente para resolver los crímenes de líderes sindicales y llevar a los culpables ante la justicia.
La titular del Congreso, Nancy Pelosi, adujo que los demócratas deben ver “progresos tangibles sostenidos” antes de brindar su apoyo al TLC.
Baucus, cuyo comité juega un papel crucial en la aprobación de la legislación comercial, dijo en un discurso en el Senado que el TLC con Colombia era “un buen acuerdo”. Pero Bush destruyó los procedimientos formales al enviar el texto del convenio al Congreso antes de llegar a un entendimiento con los legisladores. "Al forzar al Congreso a considerar ahora el acuerdo, la administración insulta al legislativo”, arremetió.
Por su parte, Steny Hoyer, demócrata de Maryland, aseveró que lamentaba que Bush enviara el tratado al Congreso antes de acordar con los demócratas el tratamiento de la legislación. "Sigo preocupado por una serie de asuntos irresolutos relacionados con este importante acuerdo”, señaló.
A su vez, el Senador Harry Reid, demócrata de Nevada, expresó su oposición al TLC, pero subrayó que no bloquearía el convenio si el Congreso le da luz verde y arriba al Senado para ser votado.