En cuánto recortar los aranceles a las importaciones y luego cuándo volver a elevarlos, fueron las principales dificultades que no pudieron sortearse en las negociaciones comerciales de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC). No obstante, los expertos sostienen que, en realidad, el comercio internacional está más afectado por el costo del transporte que por los aranceles.
Actualmente, el desarrollo de la tecnología y la volatilidad en los precios de los combustibles podrían influir más en la determinación de los cambios en los flujos comerciales que lo que sea que se llegue a acordar en Doha. Los crecientes costos del petróleo durante el año pasado, en contra de una larga tendencia de abaratamiento del transporte, podrían impedir cualquier progreso en la reducción de las barreras arancelarias y para-arancelarias al comercio.
El combustible para aviones ha casi duplicado su valor desde 2007, a 144 dólares por barril, y el combustible búnker, utilizado en barcos, también ha subido fuertemente hasta los 713 dólares por tonelada.
Desde la Segunda Guerra Mundial, el cambio tecnológico y la liberalización comercial han reducido el costo de trasladar bienes desde una parte del mundo a otra. "La evidencia empírica muestra una tendencia a la baja en los costos generales del comercio en los últimos 50 años. Particularmente significativas son la reducción en los costos de transporte aéreo hacia destinos lejanos, y la disminución en el tiempo de transporte", indicó la OMC en un informe del mes pasado.
El estudio, titulado "Comercio en un Mundo Globalizado", señala que los costos de transporte son en efecto más altos que los aranceles. Por ejemplo, en 2004 el gasto de traslado de importaciones fue tres veces mayor al del gasto en aranceles.
Las mejoras tecnológicas, como la nueva generación de containers y la mayor eficiencia en los puertos, han reducido el costo del transporte marítimo, principal medio para trasladar materias primas como el petróleo, mineral de hierro, carbón y granos. No obstante, como porcentaje del precio de la materia prima (el equivalente a un arancel), los costos del transporte marítimo no se han reducido en las últimas décadas, siendo los ahorros generados por el uso de containers superados por los altos costos de combustible y puertos, según sugirió el informe.
En contraste, el transporte aéreo se ha abaratado. Los precios del flete aéreo se redujeron en un 92% entre 1955 y 2004, y más recientemente, medidas como los acuerdos de cielo abierto han ayudado a rebajarlos aún más.
Como resultado, la cantidad de productos comerciales transportados por aire ha crecido. Efectivamente, en valor, el transporte aéreo representa un tercio de las importaciones de Estados Unidos, y la mitad de las exportaciones de ese país hacia países fuera de América del Norte, consideró la OMC en su estudio.
Ya que el tiempo gastado en tránsito también ha sido considerado un costo, los viajes más rápidos por aire se traducen en menores costos, equivalentes a aranceles más bajos. Una estimación es que cada día es equivalente a un arancel de 0,8%, por lo que un viaje de 20 días (el promedio para las importaciones hacia Estados Unidos) es igual a un arancel del 16% sólo en términos de tiempo, dejando de lado otros costos como el combustible, según el informe. "Esto es mucho mayor que la verdadera tasa promedio de aranceles", indicó, agregando que "un punto interesante de la disminución en los costos de transporte es que, particularmente, los costos de las distancias mayores se han reducido en mayor nivel".