China reportó en febrero una fuerte caída en su superávit comercial en tanto las importaciones crecieron y las exportaciones decayeron, aunque los economistas no quisieron sacar muchas conclusiones debido a las distorsiones que suelen presentarse en el Año Nuevo Lunar.
De mayor importancia fue el incremento interanual del 6,6% de los precios de los bienes terminados, el mayor ritmo de expansión en tres años.
El saldo comercial positivo de febrero cayó hasta los 8.560 millones de dólares frente a los 19.500 millones registrados el mes anterior, al mismo tiempo que reportó un descenso interanual de casi el 64%, según informó la Administración General de Aduanas.
Según los economistas, que esperaban un saldo favorable de 21.900 millones de dólares, el calendario explicó el error de pronóstico: las fábricas cerraron en diferentes etapas del año dependiendo del Año Nuevo chino.
"Tomar las cifras de enero y febrero en conjunto tiene más sentido que apenas tomar las de febrero. Así, podemos concluir que las importaciones crecieron un poco y las exportaciones cayeron otro poco, una tendencia que esperamos para todo el año”, dijo Paul Cavey, economista de Macquarie Securities en Hong Kong.
Las internaciones ascendieron un 35,1% en febrero, impulsadas por el récord del precio del crudo y la ascendente cuenta de commodities y materia prima. En contraste, los envíos se redujeron un 6,5% interanual. Zhu Jianfang, economista de Citic Securities en Beijing, sugirió que la debilidad de la demanda estadounidense debido a la crisis crediticia tuvo mucha influencia en el resultado comercial.
Se espera que las ventas externas de China se eleven un 15% en 2008 pese a la nueva política gubernamental de apreciar el yuan y penalizar a las industrias exportadoras que utilizan grandes cantidades de energía y provocan polución, aseguró Zhu. Aunque agregó: “Las internaciones crecerán mucho más rápido este año ya que China necesita mayores importaciones para incrementar el suministro interno y luchar contra la inflación”.