En la última semana de agosto se registraron caídas en las cotizaciones de materias primas como el aceite de colza, el azúcar y la avena y aumentos en los precios de la soja y sus derivados, el crudo y los biocombustibles.
La soja estadounidense aumentó un 4,19%, mientras que el aceite y la harina crecieron un 2,17% y un 4,28%, respectivamente. Los contratos futuros de soja cotizaron en alza con respecto a la semana pasada en la Bolsa de Chicago, debido a las preocupaciones por la escasa oferta del grano, según afirmaron operadores. En efecto, los pronósticos de lluvias para esta semana en el Midwest estadounidense y las bajas del trigo influyeron negativamente sobre el precio de la oleaginosa. La realidad es que la falta de lluvias evidenciada en las últimas semanas en las principales zonas de producción de granos en Estados Unidos preocupa al mercado, sobre todo porque se da en momentos en que los cultivos están definiendo su potencial de rendimiento futuro. El alza del petróleo y la caída del dólar frente al euro también alentaron al ascenso de los futuros. Por su parte, la soja argentina ascendió un 2,86% y la brasileña un 1,34%. Con respecto a Argentina, los operadores dijeron que la oferta de soja fue limitada debido al feriado público en la provincia de Córdoba, la principal productora del país. Por otra parte, la publicación Oil World aumentó las previsiones de producción de soja en Argentina hasta los 50,5 millones de toneladas para la campaña 2008/09, por encima de los 47,5 millones del ciclo 2007/08, lo que sería un nivel de producción récord. Oil World estima que los agricultores argentinos sembraron este año 17,85 millones de hectáreas de soja para cosechar a comienzos de 2009, por encima de los 16,94 millones de hectáreas recolectados en la primera mitad de 2008.
El azúcar retrocedió un 0,66% hasta llegar a los 13,59 centavos de dólar la libra. Pese a la caída, los operadores creen que en el corto plazo el azúcar se mantendrá por encima de los 15 centavos de dólar la libra, ya que su precio es impulsado por el alza del petróleo y la debilidad del dólar. En tanto, el grupo de azúcar y etanol más grande de Brasil, Cosan, planea crear una nueva compañía con un grupo estadounidense para comprar tierras de labranza en el país sudamericano, el mayor productor azucarero. A su vez, el mercado azucarero estuvo a la expectativa de las medidas de India con respecto a sus exportaciones de azúcar. Pese a los rumores de un posible cierre de los envíos por parte del Gobierno para contener los precios internos, que en junio y julio han crecido a la mayor tasa de los últimos dos años en medio de los pronósticos pesimistas para la cosecha, India aclaró que no limitará las exportaciones. “No estamos demasiado preocupados y somos capaces de mantener los precios dentro de un cierto rango”, aseguró el Secretario Federal de Alimentos, T. Nanda Kumar. “Por el momento, no prohibiremos las exportaciones”, indicó.
El atraso en las lluvias brasileñas perjudicó a la cosecha de azúcar y por lo tanto a la producción de etanol en Brasil. En efecto, el precio del etanol brasileño ascendió un 0,54%. Los retrasos en las precipitaciones contribuyeron a la suba en las cotizaciones, que no habían sufrido prácticamente alteraciones sustanciales desde fines de mayo. "Los precios del alcohol en el mercado están altos y la ventana de exportaciones es cada vez menor” dijo Marcelo Andrade, Director del broker Ecoflex. "El mercado de las exportaciones continúa demandando, pero ahora el personal está asegurando el stock conforme nos aproximamos a la zafra”, añadió. Por otra parte, se supo que la industria del etanol de Brasil invertiría cerca de 33.000 millones de dólares al 2015, según dijo la Asociación de la Industria de la Caña (Unica) de ese país. La producción de etanol derivado de la caña de azúcar ha crecido en forma constante en los últimos años y se prevé que suba casi un 20% sólo en el lapso 2008/09, debido a que los autos de combustible flexible que únicamente funcionan con etanol ahora dominan las ventas de automóviles en Brasil.
Finalmente, el WTI creció un 2,84%, mientras que el Brent trepó un 1,63%. El precio subió debido a la posible llegada de la tormenta tropical Gustav al golfo de México, donde se concentra un cuarto de la producción petrolera estadounidense. “No hay duda de que el incremento de precios está ligado al huracán Gustav”, explicó Phil Flynn, analista de Alaron Trading. “Existe el riesgo de que afecte la producción de petróleo en el golfo de México”, añadió. Gustav, que provocó la muerte de 22 personas en República Dominicana y Haití, perdió algo de intensidad y se dirige hacia Cuba, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami. La tormenta tropical podría ganar fuerza y convertirse en huracán antes de entrar en el golfo de México la semana próxima, según el NHC. La región del golfo de México representa el 26% de la producción total de crudo de Estados Unidos, primer consumidor mundial, y 11% de la de gas natural, según datos de la Agencia estadounidense de energía (EIA). Por otra parte, los datos semanales sobre los inventarios petroleros de Estados Unidos, que mostraron una imprevista caída en las existencias de crudo, también se encargaron de apuntalar los precios. Los operadores también permanecen atentos a la próxima reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y a las crecientes tensiones entre Rusia y Occidente, después de que el Presidente estadounidense, George W. Bush, condenara a Rusia por reconocer regiones rebeldes de Georgia como estados independientes.