Singapur anunció que en 2008 su economía crecerá al menor ritmo de los últimos cinco años y las exportaciones caerán por primera vez desde 2001, lo que añade presión al Banco Central para que permita el debilitamiento de la moneda con el objetivo de impulsar la expansión económica.
El Producto Bruto Interno (PBI) creció un 2,1% interanual en el segundo trimestre, luego de aumentar un 6,9% en los tres meses previos, según informó el Ministerio de Comercio mediante un comunicado. La cifra del segundo trimestre es mejor a la esperada por el Gobierno, que estimaba una aceleración del 1,9%.
La semana pasada, Singapur revisó a la baja su proyección de crecimiento para 2008 por segunda vez en el año luego de que las exportaciones cayeran y el arribo de turistas se relajara, uniéndose a sus vecinos asiáticos al temor de una más profunda desaceleración económica. La moneda de la isla, que este año registró la mayor fortaleza de los últimos diez años, ha caído recientemente y se ha convertido en la moneda de peor desempeño en Asia del último trimestre.
“Las cosas están cambiando rápidamente”, dijo Kit Wei Zheng, economista de Citigroup en Singapur. “El crecimiento será muy leve en los próximos 12 meses y podría registrarse una recuperación únicamente en la segunda mitad de 2009”, consideró.
La agencia de promoción comercial de Singapur redujo su pronóstico para las exportaciones de este año: los envíos caerían entre un 2% y un 4%. La proyección anterior sugería un incremento de entre el 2% y el 4%. Las ventas externas retrocederían un 5,5% en el último trimestre del año.
El Gobierno singapurense redujo sus estimaciones de crecimiento anual el 8 de agosto y las ubicó entre un 4% y un 5%, frente a la previsión inicial del 6%. Según el Banco Asiático de Desarrollo, la crisis de las hipotecas subprime originada en Estados Unidos ha convulsionado los mercados y perjudicado a la demanda de bienes asiáticos, amenazando la expansión de la región, que aportará más del 20% del crecimiento global de este año.
“La economía de Singapur ha venido amortiguando el impacto de los choques externos porque se vio impulsada por la vibración de la región asiática”, explicó el Primer Ministro, Lee Hsien Loong. “Pero las economías asiáticas están empezando a sentir el impacto de los problemas estadounidenses, y nosotros también. Por lo tanto, debemos prepararnos para un año agitado”, agregó.