Los ministros de comercio de seis países africanos productores de algodón reiteraron hoy la necesidad de acabar con los subsidios al algodón.
"Para mantener la producción de algodón en los países de bajos ingresos es necesario encontrar soluciones sostenibles en medio de una fuerte e injusta competencia", afirmó el Ministro de Comercio de Mali, Ahamadou Abdoulaye Diallo. El Ministro participó junto a sus pares de Benin, Chad, Costa de Marfil, Senegal y Zimbabwe en un encuentro sobre distorsiones al comercio organizado por la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).
Diallo recordó que el algodón emplea a 15 millones de personas en África occidental y afirmó que "la eliminación de las distorsiones al comercio apoyadas por los países desarrollados está negociándose, pero aún no se ha logrado suficiente progreso, por lo que es esencial que se encuentre una solución efectiva".
Mali forma parte, junto a Benin, Chad y Burkina Faso, del llamado G-4 en el marco de las negociaciones de la Ronda Doha en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En 2003, el G-4 presentó una iniciativa en la que pedían que se eliminaran los subsidios al algodón, tanto al precio como las ayudas a la exportación, y en la que solicitaban ayuda financiera hasta que el sistema de subvenciones fuera totalmente desmantelado.
Hasta la fecha no se ha alcanzado ningún acuerdo, y los países ricos siguen subsidiando a sus agricultores. De hecho, en la reunión ministerial que hubo en Ginebra el pasado julio para desbloquear la estancada Ronda Doha, el tema del algodón ni siquiera se abordó.
Por ello, el Director General de la OMC, Pascal Lamy, mostró hoy "su esperanza" de que habrá una nueva reunión ministerial en dos semanas en Ginebra, en la que el tema del algodón pueda debatirse.
"La situación actual es peor a causa de la crisis alimentaria y podría ser incluso peor por culpa de la crisis financiera, que está teniendo un impacto negativo en el comercio de materias primas", dijo Diallo.
Los ministros africanos mostraron su preocupación ante la ya evidente realidad de que, a causa de la crisis, los productores de algodón no cuentan con financiación disponible para comprar fertilizantes, ni otros insumos para el cultivo de la materia prima.