El mandatario francés, Nicolas Sarkozy, apostó por un "multilateralismo eficaz" para resolver los problemas mundiales durante su intervención en la ceremonia de apertura de la decimosexta Conferencia de los Embajadores franceses.
El encuentro del Presidente francés con los jefes de las misiones diplomáticas de Francia en el mundo sirvió a Nicolas Sarkozy para plantear un nuevo modo de gobernar las cuestiones internacionales. "El sistema internacional está fragmentado", advirtió Sarkozy.
"Después de la creación del sistema de Naciones Unidas y de las instituciones de Bretton Woods, el número de estados se ha multiplicado por cuatro y el de las organizaciones internacionales se ha multiplicado por diez", comentó Sarkozy. En este contexto, todas las instituciones internacionales y estatales "generan derecho" a través de sus decisiones, sin "preocuparse por la coherencia" del conjunto de los textos aprobados.
"No existe una visión de conjunto", explicó Sarkozy, quien puso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) como un ejemplo de un actor responsable del mal funcionamiento multilateral. "No sólo es cada vez más difícil encontrar un compromiso global aceptable para todos sino que, además, nadie, absolutamente nadie, se preocupa por saber si lo que debe elegirse en la OMC sobre la agricultura, por ejemplo, permitirá responder a los diagnósticos alarmantes de la Organización de la ONU para la agricultura y la alimentación (FAO)", dijo Sarkozy. Según él, esta circunstancia ejemplifica tanto el mal funcionamiento del actual sistema de gobernancia mundial como que "la OMC pide que se reduzca la producción agrícola" cuando "la FAO se reúne de urgencia para decir que hace falta aumentar la producción agrícola en el mundo".
"¿Podemos continuar así?", se preguntó Sarkozy ante sus embajadores. "La respuesta de Francia es no", respondió tajante.
Sarkozy resumió su propuesta en la expresión "multilateralismo eficaz", términos que se identifican fundamentalmente en dos ideas que el mandatario galo ya ha evocado con anterioridad: la ampliación del G-8 en G-14 y la ampliación del Consejo de Seguridad de la ONU.
Para el Presidente francés no se puede "hablar de la seguridad del mundo sin un miembro permanente del continente africano, otro de América del Sur y sin India en el Consejo de Seguridad". Sobre la economía mundial, Sarkozy manifestó: "Sólo veo al G-14 como futuro lugar de arbitraje". Sin estos cambios, el presidente francés no ve "cómo pueden tratarse los grandes dossiers del mundo".
En las estructuras de gobierno mundial que desea el Presidente de Francia y de turno del Consejo Europeo, "la UE puede ser una referencia y un actor mayor", dijo, porque "la era de las potencias relativas en la que nos encontramos puede desencadenar en una cooperación aún más sólida".
Según Sarkozy, los estados europeos, considerados por el Presidente francés como "potencias relativas", "han aprendido" en los últimos decenios a practicar entre ellos la cooperación". En consecuencia, parten con una cierta ventaja en "una época marcada por las insuficiencias de un sistema mundial multilateral fragmentado" que engendra "riesgos, rivalidades y enfrentamientos".
Para Sarkozy el mensaje que Europa tiene que ofrecer al mundo es el siguiente: "Somos potencias relativas y hemos aprendido el compromiso y la cooperación". Según él, Europa debe imponer a las nociones de "competencia y rivalidad" el concepto de "cooperación".
La crisis "subprime", un golpe directo al "corazón del capitalismo mundial"
Sarkozy estimó que "el corazón del capitalismo mundial ha sido alcanzado" por la crisis financiera provocada por la explosión de los créditos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos, conocida como “subprime".
Sarkozy denunció las "faltas graves" de las agencias de calificación financiera, responsables en parte del origen de la crisis, y de "los excesos de un capitalismo financiero que tuvo derivaciones escandalosas". "El costo de estas fechorías para el sistema bancario internacional será del orden del billón de dólares, según el Fondo Monetario Internacional", pero la cifra será "bastante más elevada" para la economía real, advirtió.
"El corazón del capitalismo mundial ha sido alcanzado, y si no hacemos nada, tenemos la perspectiva de una desconexión duradera del crecimiento de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con el crecimiento de los países emergentes, por ahora menos afectados", añadió.
Sarkozy, que preside actualmente el Consejo Europeo, llamó a "seguir haciendo todo lo posible a nivel de la Unión Europea para favorecer el crecimiento" del bloque. "Restablecer la confianza pasa por la consolidación del sector financiero europeo y por una acción resuelta para reforzar la transparencia, la responsabilidad y la supervisión de los actores", consideró. "No podemos dejar que unas decenas de especuladores pongan en peligro el crecimiento mundial", insistió.