Rusia, el cuarto exportador mundial de trigo, podría prohibir las exportaciones del cereal o elevaría las tarifas en enero para intentar frenar la inflación.
El gobierno está considerando limitar las exportaciones de trigo una vez que los cargamentos del año comenzado en julio alcancen las 12,5 millones de toneladas, según afirmó hoy el Ministro de Agricultura Alexei Gordeyev.
Gordeyev se reunió hoy con la Unión de Granos de Rusia para discutir la eventual medida. La decisión final se conocerá “pronto”, dijo el funcionario ruso.
El tope de exportación se alcanzaría el próximo mes, aseguró el portavoz del consejo de granos, Sergei Shakhovets. Los exportadores rusos enviaron 10,2 millones de toneladas de trigo y cebada entre el 1 de julio y el 4 de diciembre, agregó.
“En la reunión se recomendó el freno a la exportación antes que el incremento de las tarifas”, dijo Shakhovets.
La Unión está a favor de una prohibición total de fuerza mayor que liberaría a los exportadores de sus contratos de exportación, permitiendo redirigir sus cargamentos al mercado doméstico, agregó.
Los aranceles a la exportación introducidos el 12 de noviembre (32 dólares la tonelada métrica de trigo y 102 dólares la de cebada) no fueron suficientes para restringir los embarques, apuntó Shakhovets. En noviembre se vendieron al exterior 2,26 millones de toneladas de trigo y cebada, el doble de lo exportado el mismo mes de 2006, añadió.
Por su parte, los precios internos se elevaron un 1,6% en octubre, el mayor incremento desde octubre, impulsados por el aumento de los precios de los alimentos, había afirmado el Ministerio de Economía el mes pasado.