Ayer se dio inicio a la segunda ronda de negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Turquía, un acuerdo que permitiría a Chile acceder de manera preferencial a un mercado de 80 millones de personas.
Luego de que en marzo se definieran los términos y el marco de referencia de la negociación para un futuro acuerdo comercial bilateral, esta semana las delegaciones se encuentran reunidas por segunda vez, con el objetivo de seguir trabajando en la concreción de un pacto amplio que permita profundizar las relaciones comerciales.
Las tratativas incluyen capítulos de acceso a mercados, reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio, cooperación y un marco legal acorde. Durante la ronda de marzo, las delegaciones acordaron que el comercio de servicios y las inversiones se negociarán en una segunda etapa, tal como se ha hecho en el marco de la profundización por etapas del TLC chileno con China.
La delegación chilena está encabezada por el Director General de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), Carlos Furche, mientras que el equipo turco es liderado por el Director General de Asuntos de la Unión Europea (UE) de la Subsecretaría de Comercio Exterior, Cemalettin Damlaci.
Furche subrayó que "Turquía ha adquirido todas las capacidades para competir en los mercados internacionales, ya que, además de ser una de la economías más dinámicas (con un crecimiento promedio de 7,1% en los últimos cuatro años), es un país industrializado, con profesionales bien capacitados y con nichos de mercado aún inexplorados".
En 2007, el comercio entre Chile y Turquía representó el 1,2% del comercio total de Chile con el mundo, alcanzando los 1.303 millones de dólares, una cifra que representa un crecimiento del 193% con respecto al año anterior.
Asimismo, durante los últimos cinco años el comercio entre ambos países ha aumentado en más de un 391%. En tanto, durante el primer trimestre de 2008, el comercio entre ambos países representó el 1,3% del comercio de Chile con el mundo, ascendiendo a 393 millones de dólares, lo que supone un incremento del 64% en comparación con el mismo período de 2007.