La Comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer-Boel, solicitó hoy a los países ajenos a la Unión Europea (UE) mayor flexibilidad en la próxima ronda de negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para que sea posible un acuerdo comercial multilateral.
"Hasta ahora, hemos visto demasiado poco movimiento", dijo la Comisaria. Fischer-Boel considera que Europa ya ha hecho suficientes concesiones en el sector agrícola y que eso debe ser compensado con la apertura de mercados para productos industriales y para el sector de servicios. "Si eso no ocurre, un acuerdo será difícil de alcanzar", agregó.
La OMC celebrará el 21 de julio en Ginebra una ronda de diálogo que contará con la presencia de representantes de 30 países. Las conversaciones multilaterales tienen cada vez más dificultades debido a diferencias en puntos claves, entre los cuales está el tema de las subvenciones agrarias europeas.
Por otra parte, Fischer-Boel rechazó la petición de la Federación de Granjeros Alemanes, que quiere ayudas financieras para superar la crisis que vive actualmente el sector lechero debido a los bajos precios de los productos lácteos. "Sencillamente no tengo el dinero, ese el problema", dijo la Comisaria.
Fischer-Boel añadió que comprendía las dificultades por la que pasaban los ganaderos debido a la caída de los precios, pero recordó que desde la reforma agraria de 2003 ese sector es el que recibe más dinero en la UE.
Cuestionamientos latinoamericanos
Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba cuestionaron hoy el curso de las negociaciones para concluir la Ronda Doha. En diversas intervenciones, embajadores y delegados de esos cuatro países, al igual que los integrantes del Grupo de los 33, compuesto por naciones en vías de desarrollo, expresaron su escepticismo en torno a los avances de las discusiones.
Durante los debates en el seno de la OMC, el Embajador alterno de Venezuela en Ginebra, Gabriel Salazar, subrayó la necesidad de que la conclusión de la Ronda debe garantizar el bienestar real de los pueblos. “Millones de seres humanos esperan beneficios por los acuerdos que aquí se alcancen. No dejemos que la premura nos lleve a acentuar los errores del pasado”, explicó.
El diplomático señaló que los procesos que tienen lugar para analizar la Ronda Doha se reducen a grupos de países selectos. “No pretendemos con ello estar exentos de compromisos, estamos conscientes que todos, con la excepción de los países menos adelantados, debemos hacer concesiones. No obstante, éstas tendrían que ser en proporción a los beneficios que obtendríamos”, dijo Salazar.
Por su parte, el Ministro consejero de la misión cubana en Ginebra, Jorge Ferrer, recalcó que el ritmo del proceso y sus resultados deben ser determinados por los miembros y el contenido de la negociación, no por fechas de interés de las grandes potencias comerciales.