El Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el francés Pascal Lamy, propuso reunir a fines de julio a los ministros de unas 30 potencias comerciales para intentar concluir las negociaciones comerciales de la Ronda Doha.
Los 152 países miembros de OMC están, hace casi siete años, en la búsqueda de un acuerdo para reducir las barreras aduaneras. Lamy anunció que convocaría a los ministros a partir del 21 de julio para una reunión de último minuto que podría durar una semana.
"Sé que es riesgosa, pero pienso que hay más de 50% de posibilidades de llegar a un acuerdo", confió Lamy en una reunión con los embajadores de esta treintena de países.
“Pascal nos dijo que pensaba que estábamos en una posición lo suficientemente buena como para reunirnos a nivel ministerial el 21 de julio”, declaró a la prensa el Embajador de México, Fernando de Mateo. Según otro de los diplomáticos presentes, el titular de la entidad multilateral les advirtió que si no lograban un acuerdo a fines de julio sobre una reducción de los subsidios agrícolas y las tarifas aduaneras aplicadas a las mercaderías, "las posibilidades de concluir esta ronda de negociaciones serán muy inferiores al 50%".
El funcionario de origen galo desea poder someter un eventual acuerdo al actual gobierno estadounidense que dejará el poder en enero próximo. Tras esta fecha, toda ratificación por parte de Washington podría ser aplazada de manera indefinida.
Por su parte, el Director General de Comercio de la Comisión Europea (CE), David O'Sullivan, se mostró optimista sobre las posibilidades de éxito de la reunión de julio. "Pienso que es perfectamente imaginable lograr un acuerdo, pero queda mucho trabajo por hacer", declaró. Peter Allgeier, Embajador estadounidense ante la OMC, manifestó que coincidía con su colega europeo.
Pese al optimismo de O’Sullivan, el bloque europeo se muestra como el más reticente a la apertura comercial, debido a las confrontaciones internas que mantienen el Comisario de Comercio, Peter Mandelson, y el Presidente francés, Nicolas Sarkozy. La semana pasada, Sarkozy consideró "inverosímil" que la Unión Europea (UE), que maneja el dossier en nombre de los 27, siga negociando un acuerdo. "No obtuvimos nada sobre los servicios, nada sobre la industria" a cambio de las concesiones propuestas por la UE en materia agrícola, se quejó el mandatario.
En Bruselas, Peter Power, portavoz de Mandelson, llamó a los otros miembros de la OMC a hacer concesiones. "Fuimos los primeros en mostrar flexibilidad, y mantendremos nuestras ofertas, pero verdaderamente corresponde a otros países miembro dar muestras de la misma flexibilidad", declaró.
Por otro lado, el Embajador de India ante el organismo multilateral, Ujal Singh Bhatia, estimó que la agricultura sigue estando en el corazón del debate y llamó a los países ricos, sobre todo a Estados Unidos, a comprometerse sobre ofertas concretas de reducción de sus subsidios. "Todavía no tenemos nada claro sobre cuál será el nivel de ambición sobre la reducción de los subsidios que distorsionan el comercio, ni sobre las disciplinas que serán implementadas", señaló.
Además de la discusión sobre la agricultura y los productos industriales, que podría llevar tres días, una jornada será consagrada a los servicios, para permitir a los diferentes países presentar ofertas mutuas de apertura de los mercados.
De todos modos, un eventual acuerdo entre la treintena de actores clave de la negociación aún debe ser aprobada por todos los países miembros. Luego quedarían varios meses de trabajo para finalizar el conjunto de la negociación sobre los otros temas, como el medio ambiente o las reglas comerciales.
A comienzos de junio, el mediador de la negociación sobre productos industriales, Don Stephenson, decidió suspender su misión, ante la carencia de consenso sobre la apertura de los mercados que deben aceptar los países en desarrollo. Ahora, deberá reanudar su trabajo, ya que se registraron progresos en las negociaciones sobre las excepciones otorgadas a los países de Mercosur y a Sudáfrica en materia de reducción de las tarifas aduaneras, según afirmó un diplomático. No obstante, las divisiones siguen latentes.