Las negociaciones de la Ronda Doha en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) se dieron por terminadas hoy sin resultado alguno, según indicaron en Ginebra representantes de las distintas delegaciones.
Los ministros de más de 30 países intentaron durante nueve días alcanzar un entendimiento y, al mismo tiempo, defender sus propios intereses. El final de la negociación estuvo precedido por acusaciones mutuas entre Estados Unidos, por un lado, y los grandes países emergentes, China e India, por otro.
\"El paquete sobre el que podíamos negociar y ponernos de acuerdo el viernes por la noche no sobrevivió\", sentenció la Representante de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab. “Estábamos tan cerca de lograrlo\", se lamentó. No obstante, subrayó que \"Estados Unidos se mantiene comprometido con la Ronda Doha. Este no es un momento para hablar sobre el colapso de la Ronda\". \"El compromiso de Estados Unidos sigue en la mesa, esperando respuestas recíprocas\", concluyó.
El Ministro de Comercio de Nueva Zelanda, Phil Goff, fue más explícito: \"No veremos el fin de la Ronda este año\", declaró. \"Espero que lo que hemos logrado esta semana pueda usarse al menos para construirlo como una base para el futuro\", agregó.
\"Estados Unidos e India no aceptaron las propuestas de compromiso: se llegó a un callejón sin salida\", indicó una fuente cercana a las conversaciones. Las discusiones \"acabaron\", agregó.
La Ronda debía concluir en 2004, pero se estancó por los intereses contradictorios de los países exportadores agrícolas del Sur y los productos industriales del Norte. Sin embargo, el obstáculo que resultó insuperable en Ginebra gravitó en torno a la aprobación de los mecanismos de protección de los mercados agrícolas reclamados por India y otros países en desarrollo, y rechazados por Estados Unidos.
El por qué del colapso
Aunque fue la cuestión de la apertura de mercados industriales la que hizo temer en los últimos días el colapso de las negociaciones, fue la agricultura la que condujo a la crisis final. Por ejemplo, la Unión Europea (UE) ha rechazado un acuerdo alcanzado con los países de América Latina para reducir el arancel europeo a la importación de banano a causa del fracaso de las negociaciones de Doha.
En concreto, Washington se opuso a una propuesta de India, China e Indonesia para asegurar medidas tendientes a proteger a sus agricultores en caso de que un acuerdo dentro de la Ronda inunde sus mercados repentinamente con importaciones baratas. Previamente, el Comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, había instado a las partes a alcanzar un consenso. \"Si la gente no quiere este acuerdo, no habrá un acuerdo mejor y sólo nos resta considerar, si esto fracasa, qué perderán\", dijo.
Desde la mañana se sentía el ambiente tenso en los pasillos de la OMC. \"Si bloquear significa no aceptar cualquier cosa que digan los países desarrollados, que así sea\", dijo Nath antes de una reunión con Estados Unidos. Según India, era necesario el mecanismo MSE por el cuál se elevarían los aranceles de forma inmediata en caso de que hubiera una entrada masiva de productos agrícolas. China por su parte, había dicho que quería proteger algunos productos como el arroz, el azúcar y el algodón.
El país norteamericano aseveró que estas reivindicaciones eran injustas y acusó a China e India de \"poner en peligro siete años de negociaciones\" al tratar de buscar más concesiones después de haber llegado a un acuerdo previo.
Finalmente, la noticia del derrumbe de las negociaciones se dio cuando los \"Siete\", un grupo constituido por Estados Unidos, la UE, India, Brasil, Japón, Australia y China, estaban reunidos a puertas cerradas.