Rusia anunció ayer que aumentará considerablemente los aranceles sobre las importaciones en un futuro próximo, pese a que el país firmó el último comunicado del G-20 que prometió no impulsar medidas proteccionistas por un año.
Dmitry Pankin, Viceministro de Finanzas, puntualizó que Moscú incrementará los aranceles sobre los automóviles importados, una medida que según dijeron ya estaba planeada para proteger a los productores locales. Rusia también había anunciado una revisión general de sus acuerdos comerciales, incluyendo los compromisos asumidos como parte de su solicitud de incorporación a la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Por otra parte, Rusia informó que planea recortar un tercio los impuestos sobre la exportación de petróleo el mes próximo, con lo que da un respiro a las compañías locales que estaban exportando crudo y operaban a pérdida, por la caída en los precios y la fuerte carga fiscal.
Pankin dijo que no hay contradicciones entre las acciones rusas y el comunicado que firmó el país como miembro del G-20 el sábado pasado en Washington. Este acuerdo fue presentado por Estados Unidos y el Reino Unido como una fuerte declaración contra el proteccionismo. Pero el Viceministro ruso señaló que “la redacción es lo suficientemente fluida y está formulada de manera cuidadosa. Nadie dijo que se debían eliminar barreras existentes o volver atrás en decisiones ya tomadas”.
El Gobierno de Estados Unidos no realizó declaraciones con respecto a la decisión rusa, pero la Comisión Europea dijo que la noticia del alza de aranceles no es particularmente preocupante. Sin embargo, expertos en comercio exterior comentaron que las acciones de Moscú revelan lo endeble que es el compromiso del G-20 de evitar nuevas protecciones comerciales en el año próximo.
Fredrik Erixon, Director del Centro Europeo para Economía Política Internacional, un think-tank con sede en Bruselas que favorece el libre comercio, dijo: “No estoy para nada sorprendido. No creo que la reunión del G-20 fuera un ejercicio significativo para tratar de fijar las políticas comerciales de los gobiernos”.
Expertos presentes en la reunión señalaron que el comunicado permitiría a los países imponer aranceles anti-dumping y otros bloqueos de emergencia contra las importaciones. Tales acciones se han incrementado significativamente en los últimos dos meses ante la caída de los precios de las commodities, abriendo el camino para que las compañías culpen a las importaciones de su mal desempeño.
Erixon considera que semejantes medidas de emergencia, junto al apoyo estatal a industrias políticamente sensibles, están suplantando a tarifas permanentes de importación como la medida de proteccionismo comercial por excelencia, y no fueron cubiertas por el comunicado del G-20.
El documento del G-20 indica: “Subrayamos la importancia crítica de rechazar al proteccionismo y de no retraerse en tiempos de incertidumbre financiera. Ante esta evidencia, dentro de los próximos 12 meses, evitaremos imponer nuevas barreras a la inversión o el comercio de bienes y servicios”.