Las exportaciones latinoamericanas, sobre todo las de México y Centroamérica, sufrirán una importante caída en los próximos dos años causada por la debilidad económica de Estados Unidos, según afirmó un informe.
Expertos del Centro de Análisis Económico y Político, un centro independiente con sede en Washington, aseguran que Estados Unidos ya experimenta o experimentará durante este año una recesión, que reducirá la demanda de bienes latinoamericanos.
El déficit comercial estadounidense es insostenible, según explicó John Schmitt, uno de los autores del estudio, y el ajuste conllevará una reducción de las importaciones. En definitiva, los países más perjudicados serán los que dependen más del mercado estadounidense.
Los envíos mexicanos a Estados Unidos podrían caer entre un 10,4% y un 15,1%, lo que causaría una pérdida de entre el 2,9% y el 4,1% de su Producto Interno Bruto (PIB), según el informe, que excluye de su cálculo al sector petrolero.
En Honduras, el descenso sería de entre el 5,9% y el 8,3% del PIB y en Nicaragua de entre el 4,1% y el 5,8%. Ambos son países con importantes exportaciones textiles a Estados Unidos. Esa caída de las ventas podría llevar a algunos de esos países a la recesión. México es especialmente vulnerable, ya que en 2001 reportó un crecimiento nulo como consecuencia de la última contracción económica estadounidense.
Schmitt estima que la recesión que se aproxima será más grave que la de 2001, debido al déficit fiscal estadounidense, el escaso margen de maniobra en política monetaria y los problemas crediticios.
En cambio, para Argentina la recesión estadounidense solo derribaría un 0,2% de su PIB y para Brasil entre el 0,2% y el 0,4%, pues ambos cuentan con economías más diversificadas y con distintos mercados de exportación.
"El estudio debería servir para que los países que procuran acuerdos bilaterales con Estados Unidos lo piensen dos veces", dijo Schmitt. "Puede que sufran por ello", agregó. Según él, en lugar de vincularse únicamente al país norteamericano, las naciones latinoamericanas deberían fomentar la demanda interna y buscar nuevos mercados.
El año pasado, el superávit comercial de bienes de América Latina y el Caribe con Estados Unidos cayó un 6,9%.
Aunque el estudio mantiene las cuotas actuales de mercado de los distintos países y les aplica la reducción previsible de las importaciones de Estados Unidos, Schmitt cree que el impacto en la región puede ser mayor que lo calculado en el informe. Además, el análisis no tiene en cuenta la tendencia al aumento de las ventas de China en el país norteamericano, que ha perjudicado a los exportadores latinoamericanos.