Los precios agrícolas globales probablemente se mantengan por encima de los niveles de la década pasada debido a que la fortaleza de la demanda de China y otras naciones emergentes supera al avance de la producción, según afirmó un importante representante agrícola de Estados Unidos.
La creciente clase media en los mercados emergentes, la expansión de los costos energéticos y la producción de biocombustibles mantendrá a los precios por encima de “niveles históricos” incluso ante los recientes retrocesos, dijo Mark Petry, Adjunto agrícola en la Embajada estadounidense en China.
La soja, el maíz, el arroz y el trigo se han desplomado luego de llegar a niveles récord este año, ya que el descenso de los precios del crudo ha alentado a los operadores a creer que la burbuja se ha pinchado.
La expansiva clase media “debería mantener firme la demanda”, indicó Petry durante una conferencia en Chengdu. Según estimaciones, para 2020 la cantidad de ciudadanos globales pertenecientes a la clase media se duplicará con respecto a 2004, dijo el funcionario, citando cifras de Global Insight. China e India liderarán la escalada, agregó.
El poder de gasto chino está impulsando las importaciones de soja, aves de corral y otros productos, mientras la producción no puede seguirle el paso al aumento del consumo debido a la escasez de agua y el uso limitado de cultivos genéticamente modificados, señaló Petry.
“El consumo de soja de China debería crecer por lo menos a un 8% anual”, estimó el estadounidense. Si bien las importaciones por encima de los niveles regulares han generado un panorama de sobreabundancia, las importaciones del resto del año se reducirán y se reanudará el nivel normal de compras, sugirió.
Las importaciones de soja durante los primeros siete meses treparon un 23% interanual hasta las 20,7 millones de toneladas, según datos aportados por la aduana china. Ese salto contribuyó a generar un sobreabastecimiento que empujó a los precios del aceite de soja a su menor nivel del año en agosto.
“Me sorprendería que la soja cayera” por debajo de los 10 u 11 dólares el bushel, debido a los altos costos productivos, especialmente en Sudamérica, consideró Petry.