El precio del arroz trepó a un récord luego de que el Banco Mundial afirmara que Tailandia, el primer exportador global, restringiría sus exportaciones, profundizando la crisis internacional de los alimentos.
“Si un exportador clave como Tailandia limita sus ventas externas, sería como si Arabia Saudita redujera sus exportaciones de petróleo”, dijo James Adams, Vicepresidente del departamento de Asia Pacífico del banco internacional. China, Vietnam, India y Egipto han recortado sus exportaciones para salvaguardar la provisión doméstica y congelar la inflación.
El precio del arroz, alimento base de casi la mitad de la población mundial, creció hoy un 2,3% en Chicago, registrando un crecimiento acumulado en el mes de abril del 28%. El trigo, el maíz y la soja también registraron cotizaciones históricas este año, lo que provocó graves disturbios en países como Haití y Egipto.
La cotización del grano alcanzó hoy los 894 dólares la tonelada, sin incluir los costos de flete. El arroz se vendió a 854 dólares el 9 de abril, y a 327,25 dólares en la misma fecha del año pasado.
Los precios en alza podrían poner a los alimentos esenciales fuera del alcance de los más pobres, elevando el riesgo de una “hambruna silenciosa” en Asia, según señaló un oficial del Programa de Salud Mundial el 21 de abril.
Tailandia, que participa con un tercio de las exportaciones globales de arroz, limitaría sus envíos del grano como sus vecinos asiáticos, según estima Adams. Cuanto mayor es la cantidad de países que imponen restricciones a la exportación, “mayor es la presión para que Tailandia haga lo mismo”, explicó.
Sin embargo,
el Primer Ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, dijo ayer que no restringiría las ventas externas ni intervendría para regular los precios. “Cualquier movimiento por parte de Tailandia para limitar las exportaciones provocaría pánico en el mercado internacional”, advirtió Kenji Kobayashi, analista de granos de Kanetsu Asset Management.