El precio del arroz creció ayer un 30% en un día, en lo que fue el mayor incremento histórico, elevando los temores por el estallido de tensiones sociales a través de Asia, donde el grano es un alimento básico para 2.500 millones de personas.
La escalada se dio luego de que Egipto, principal exportador del producto, impusiera una prohibición formal a la exportación de arroz para mantener estables los precios domésticos, y que Filipinas anunciara sus planes de adquirir granes cantidades del commodity para aumentar su stock. Las existencias de arroz están a su menor nivel desde 1976.
Hoy, el Gobierno de India impuso mayores restricciones a la exportación de arroz para combatir la burbuja inflacionaria, lo que eleva los rumores de que el régimen indio prohíba de facto las ventas de arroz no basmati (el basmati es un arroz premium).
La medida india supone el incremento en un 53% del precio mínimo de exportación de arroz no basmati hasta alcanzar los 1.000 dólares la tonelada. Las exportaciones de basmati permanecerán intactas, aunque en volumen también podrían resultar perjudicadas ya que el Gobierno limitó los incentivos fiscales.
Mientras los precios del trigo, el maíz y otros commodities agrícolas protagonizan un ascenso desde fines de 2006, la explosión del arroz recién comenzó en enero de este año.
El veto egipcio fue posterior a
similares restricciones impuestas ayer por Vietnam, segundo exportador mundial, y Camboya, pequeño exportador. Estos obstáculos a las ventas externas de arroz han removido alrededor de un tercio del flujo comerciado regularmente en el mercado internacional.
“No tengo idea de cómo los países importadores conseguirán arroz”, dijo Chookiat Ophaswongse, Presidente de la Asociación de Exportadores tailandeses de Arroz, y estimó que los precios seguirán creciendo.
El arroz es también un alimento básico en África, particularmente en países pequeños como Camerún, Burkina Faso y Senegal, que ya han sufrido revueltas sociales por los altos precios de los alimentos.
El precio del arroz tailandés, precio de referencia global, marcó ayer los 760 dólares la tonelada, un 30% más que el día anterior, cuando llegó a los 580 dólares. La cotización del arroz se duplicó desde enero, cuando el grano cotizó a 380 dólares la tonelada, impulsada por la demanda de Asia, Medio Oriente y África.