El Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, afirmó hoy que ahora es más necesario que nunca un acuerdo en la Ronda Doha para ayudar a los países pobres frente a la crisis económica global.
Lamy elogió el impulso político que dieron recientemente los líderes mundiales a las negociaciones comerciales y dijo, en un encuentro de naciones pobres en Camboya, que los países miembros de la OMC tienen a su alcance los lineamientos de un acuerdo. "La comunidad internacional debe brindar resultados tanto en el comercio como en la asistencia", dijo a los ministros reunidos en la ciudad de Siem Reap para discutir cómo la ayuda puede usarse para desarrollar el comercio y la industria.
La Ronda Doha fue lanzada en la capital de Qatar hace siete años con el objetivo de aumentar la apertura comercial por medio de una disminución de los subsidios agrícolas, además de los aranceles sobre los productos agrícolas e industriales, con el claro mandato de ayudar a los países en desarrollo. Pero la negociación se estancó por diferencias en múltiples ámbitos.
"En la turbulencia económica actual, lo que era necesario ayer, hoy se ha convertido en indispensable", dijo Lamy. "Existe un consenso creciente de que sólo las soluciones multilaterales pueden responder a los desafíos que enfrenta hoy la economía global", agregó el francés.
El titular de la OMC no precisó si sería posible reunir a los ministros en las oficinas de la entidad multilateral en Ginebra para establecer un acuerdo marco antes de fin de año, una fecha fijada por el G-20 en su encuentro del fin de semana pasado en Washington.
Según Lamy, los países menos desarrollados representados en Siem Reap serían los principales ganadores de una Ronda Doha exitosa, ya que la mayoría de sus productos tendrían un acceso libre de aranceles y cuotas a los mercados del mundo.