El Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, instó a la comunidad internacional a no restringir la exportación de alimentos para hacer frente al alza de los precios internacionales, al considerar que la medida sólo agrava el problema.
"Urgimos a los países a no recurrir a las restricciones a las exportaciones. Estos controles alientan la acumulación, impulsan los precios al alza y penalizan a las personas más pobres del planeta", declaró ayer Zoellick en una conferencia de prensa en Berna, en compañía de otros líderes de organizaciones internacionales.
El titular del Banco Mundial celebró de la decisión de Ucrania de levantar la semana pasada sus restricciones a la exportación de trigo, una medida que tuvo como "efecto inmediato la caída de las cotizaciones", señaló. "Otros países pueden hacer lo mismo", sugirió.
Para enfrentarse a la reciente escalada del costo de los alimentos, Argentina, Brasil, Vietnam, India y Egipto, entre otros, han limitado la exportación de algunos productos para garantizar el abastecimiento doméstico.
Por su parte, el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, dijo que ya había solicitado a todos los países levantar inmediatamente estas medidas.
Argentina, uno de los principales productores de trigo del mundo y sexto exportador mundial, mantiene cerradas las exportaciones de trigo y restringidas las de carne vacuna. A su vez, el Gobierno brasileño anunció el jueves pasado la interrupción de sus exportaciones de arroz y la subasta de una parte de sus reservas del grano para contener el alza de los precios.
"Se deben implementar medidas de política doméstica que corrijan las distorsiones y no pongan en peligro la oferta, junto a medidas de apoyo presupuestario y apoyo a la balanza de pagos para los países más afectados", explicó Ban.
Asimismo, el Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, estimó que "es obvio que estas medidas resultarán en un mayor aumento de los precios". Las restricciones a las exportaciones no son "buenas soluciones económicas" a corto plazo, dijo Lamy en el marco de una reunión organizada en Berna por Ban con los jefes de 27 organizaciones internacionales para diseñar un plan de batalla a fin de enfrentar la crisis alimentaria mundial.
En la cumbre, se anunció la
creación de una unidad para responder a la escasez generada por la escalada de precios alimenticios, que será dirigida por John Holmes, Subsecretario General para Asuntos Humanitarios de la ONU. La prioridad inmediata es "alimentar a los hambrientos", subrayó Ban al pedir a los países donantes que respondan de manera "urgente y cabal" a los llamados de financiación.