Las negociaciones comerciales de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) amenazan con caer en una etapa de suspensión, a menos que los ministros comerciales que se reunirán en París envíen una señal clara de que se involucrarán más seriamente en las estancadas discusiones, según advirtió la Comisión Europea (CE).
El lunes, el canadiense Don Stephenson, mediador de las conversaciones sobre bienes industriales, suspendió su papel en las negociaciones, alegando que estaba frustrado porque los delegados no estaban dispuestos a comprometerse. Los países de la OMC necesitan "trabajar entre ellos para acercar sus posiciones y hasta que no lo hagan, es inútil convocar a sesiones del grupo de trabajo sobre Acceso a Mercados No Agrícolas (NAMA, por sus siglas en inglés)", dijo Stephenson.
El Embajador canadiense reconoció que las posiciones de los países miembro están más alejadas que nunca desde la publicación de sus propuestas. "Durante la última semana de discusiones las cosas se degradaron. Estamos cada vez más lejos de someter un texto a los ministros", admitió. "Algunas cuestiones que estaban resueltas o a punto de serlo fueron reabiertas, mientras que algunas posiciones extremas se mantuvieron, e incluso radicalizaron", se lamentó.
"Esto claramente pone cierta dosis de presión sobre el encuentro ministerial” que tendrá lugar en París el jueves, afirmó Peter Power, portavoz del Comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson. "Los ministros tendrán que decidir cómo van a responder a la situación, y qué instrucciones darán a sus principales negociadores", el portavoz. "O bien los principales negociadores vuelven a Ginebra y empiezan negociaciones reales y genuinas, o de hecho enfrentaremos una situación de estancamiento y suspensión", sentenció.
La disconformidad con el texto industrial está presente en ambos lados de la mesa de negociación. El Secretario indio de Comercio, G. K. Pillai, calificó de "totalmente inaceptables" las propuestas de rebaja de las tarifas aduaneras sobre los productos industriales. "No habrá un acuerdo si nuestros intereses nacionales centrales no son protegidos", advirtió. Por su parte. la negociadora estadounidense, Susan Schwab, del otro lado de la mesa, no ocultó su decepción por propuestas que avanzan "hacia un menor equilibrio y apertura de mercados".
En efecto, si en las próximas semanas no se producen progresos tangibles y considerables, la Ronda corre el riesgo de sufrir más demoras debido al cambio de administración en la Casa Blanca estadounidense y al reemplazo de la CE, ambos previstos para el 2009, así como otros factores como las elecciones en India.
Los ministros comerciales de varios de los principales miembros de la OMC, incluyendo a Estados Unidos, India, Brasil y la Unión Europea (UE), tienen previsto encontrarse el jueves al margen de una conferencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La UE y Estados Unidos han instado a que los grandes países en desarrollo como Brasil, India y China profundicen aún más sus planes para abrir sus mercados a las importaciones de productos industriales. Pero algunos de los países en desarrollo se han quejado de que se les están pidiendo concesiones demasiado grandes en áreas como químicos, textiles y autos, mientras que Washington y Bruselas ofrecen poco en términos de apertura de sus mercados agrícolas.
Pero al mismo tiempo ambas partes están enfocadas en una conclusión exitosa de la Ronda. El Presidente de la CE, José Manuel Barroso dijo que un fracaso en Doha sería un revés para el multilateralismo. El jefe de la OMC Pascal Lamy ha asegurado que la incapacidad de las naciones para cerrar un acuerdo comercial enviaría una señal mala para las discusiones sobre temas globales más complejos como el combate contra el cambio climático.
"Estamos comprometidos con la Ronda Doha, estamos haciendo lo mejor que podemos", dijo Barroso a los periodistas en Finlandia. "Está bastante claro que el trabajo no está tan avanzado principalmente en acceso a mercados no agrícolas. Debemos tener algunos resultados concretos en eso", añadió.
El diálogo agrícola no detiene su marcha
Pese al estancamiento en materia de diálogo industrial, las negociaciones agrícolas de la OMC continuarán la semana próxima, según señaló Crawford Falconer, el encargado de las discusiones.
"Siempre que quieran seguir hablando en agricultura, entonces existen todas las razones para seguir haciéndolo. Ciertamente, tenemos mucho para seguir", dijo Falconer tras una revisión de las últimas propuestas agrícolas. A su vez, aclaró que el "respiro" en bienes industriales, que según él no era dramático, hasta ahora no había afectado a las discusiones agrícolas.
No obstante, sí podría bloquear la próxima fase de las negociaciones, donde se tratarán las concesiones entre agricultura y productos manufacturados para abrir los mercados, lo que representa el núcleo de todas las conversaciones. "De todas formas, estamos en una negociación paralela de facto. Un tema no puede avanzar sin el otro", dijo un diplomático de un país en desarrollo. "Los miembros de la OMC están en una encrucijada, no se puede venir, tener todas estas negociaciones, y no avanzar", subrayó.