La Ronda Doha necesita incluir recortes arancelarios "comercialmente significativos" que sean beneficiosos para las grandes empresas, según afirmó un grupo de compañías multinacionales, que también advirtieron que con tal de concluir las negociaciones el próximo mes los representantes llegarían a un acuerdo poco ambicioso.
En una inusual declaración conjunta, firmas de Estados Unidos, Europa, China, Japón, Corea del Sur, Canadá, Australia y Nueva Zelanda indicaron que sólo respaldarían un acuerdo para liberalizar el comercio mundial si se abren nuevos mercados exportadores para sus productos.
"El arribo a una conclusión ambiciosa de la Ronda sigue siendo la prioridad global número uno para las empresas", aseguró el grupo de compañías, que incluye a Procter & Gamble, Unilever, BASF, Microsoft e IBM, entre otros.
Las firmas instaron a los negociadores a no ceder a los llamamientos de los países en desarrollo, que piden proteger vastos sectores de sus economías de los recortes de aranceles. "Todas las naciones deben alcanzar el objetivo básico y primario de Doha, que es lograr una significativa ganancia comercial para todos los miembros de la OMC a través de una amplia reducción arancelaria", indicó el comunicado. "Nuestro respaldo es condicional sobre la base de un resultado que brinde un nuevo acceso a los mercados comercialmente significativo para los productos industriales mediante la reducción substancial o eliminación de los aranceles", subrayó.
El Director General de la OMC, Pascal Lamy, convocó ayer a los ministros de comercio a reunirse a partir del 21 de julio para llegar a un acuerdo en los dos áreas más candentes de la Ronda: la apertura de mercados para los productos agrícolas y para los productos industriales como. Las conversaciones también cubren servicios tales como los bancarios y la industria automotriz.
Los países en desarrollo están buscando evitar la exposición de sus incipientes empresas a una mayor competencia, temiendo la pérdida de empleos. También persiguen la derogación de los enormes subsidios que la Unión Europea y Estados Unidos otorgan a sus agricultores, que hacen más difícil la competencia para los productores del mundo en desarrollo.
La Confederación de la Industria india señaló en una carta a Lamy que las negociaciones de Ginebra sobre la exención de recortes de aranceles estaban oprimiendo fuertemente a los países pobres y no hacían mucho para protegerlos. "La industria india está en contra de tales propuestas puesto que podrían repercutir sobre ciertos sectores e industrias", dijo la Confederación.
Pero por su parte, Estados Unidos y la Unión Europea insisten que sólo aceptarán un tratado que incluya nuevas oportunidades significativas de negocios en las economías emergentes.