Argentina solicitó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) la creación de un grupo especial que analice las medidas de salvaguardia provisional y definitiva que Chile aplica sobre algunos productos lácteos, ya que considera que en las dos rondas de consultas con su país vecino, “se intentó alcanzar una solución mutuamente satisfactoria, lamentablemente los resultados fueron infructuosos”.
Chile grava desde octubre pasado las importaciones de determinados productos lácteos, como la leche en polvo y líquida, y el queso gouda argentinos con un arancel del 23%, una medida con la que protege su producción nacional, afectada por una drástica caída de los precios.
Para el Gobierno argentino esa medida viola las obligaciones contraídas por su vecino a través de la firma del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994 y del Acuerdo sobre Salvaguardas. Así lo indica en su escrito ante el Órgano de Solución de Diferencias del organismo.
“Tanto la medida de salvaguardia provisional, como la medida de salvaguardia definitiva discriminan entre los productos originarios de Argentina y los de otros países de la OMC”, ya que, argumenta, sólo se impusieron en contra de esos lácteos argentinos.
Las autoridades chilenas, que tomaron la medida para proteger al sector ante una supuesta invasión de lácteos baratos argentinos, creen estar en su derecho de protegerse de la entrada de productos del país vecino que ocasionaron pérdidas por US$ 42,59 millones entre enero y agosto de 2006.