Francia organizará entre el 14 y el 20 de julio una reunión extraordinaria de cancilleres sobre las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), según anunció hoy el Secretario de Estado francés para los asuntos europeos, Jean-Pierre Jouyet.
"Francia organizará entre el 14 y el 20 de julio un consejo de asuntos generales especial, bajo la Presidencia de Bernard Kouchner, para tratar rápidamente posiciones europeas en lo relativo a la OMC", declaró Jouyet.
"Europa no podrá permanecer sin hacer nada sobre la OMC, que fue una gran causa de perturbación en Irlanda, con la agricultura, como lo es en Francia", estimó el Secretario, cuyo país asume la Presidencia semestral de la Unión Europea (UE) a partir del 1 de julio.
Entre las razones que llevaron a los irlandeses a decir "no" en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa, figura en particular el que los agricultores irlandeses temen que un acuerdo comercial multilateral, tal como se negocia actualmente, ponga en peligro la ganadería bovina y la producción lechera del país.
El Director General de la OMC, Pascal Lamy, anunció que convocará a los ministros de unas treinta grandes potencias comerciales el 21 de julio a Ginebra para tratar de concluir las negociaciones, en una última reunión que podría durar una semana.
Las últimas semanas han sido difíciles para el ciclo de negociaciones de Doha, que apuntan a una mayor apertura de los mercados, y que se inició a fines de 2001 en la capital de Qatar.
La semana pasada, el presidente francés Nicolas Sarkozy consideró "inverosímil" que la UE continúe negociando un acuerdo. "No hemos obtenido nada con relación a los servicios, nada sobre la industria a cambio de las concesiones propuestas por la UE en materia agrícola”, dijo el mandatario. Añadió que el Comisario europeo de Comercio, el británico Peter Mandelson, tuvo mucho que ver con el no irlandés.
En Bruselas, Peter Power, portavoz de Mandelson, llamó a los otros países miembros de la OMC a hacer concesiones para concluir de una vez por todas las demoradas negociaciones comerciales multilaterales.
Desde su inicio, Doha está en punto muerto. Debería haber terminado antes de fines de 2004, pero las discusiones se estancaron en torno al diferendo agrícola entre los países del Norte y del Sur.