Las críticas de Nicolas Sarkozy contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) preocupan a los especialistas en comercio internacional, quienes temen que sean perjudiciales para las negociaciones comerciales multilaterales, que ya llevan siete años.
Al asegurar que "no permitirá" que se sacrifique la agricultura europea, el Presidente francés puso "un clavo más en el féretro de la Ronda Doha", según opinó Jean Pierre Lehmann, director del grupo Evian, un grupo de análisis de asuntos comerciales. "Los franceses son un problema pero no el único: cuando el Congreso estadounidense votó el mes pasado un aumento de las subvenciones agrícolas, era totalmente incompatible con las negociaciones", explicó.
La Ronda entrará en su momento cúlmine a partir del 21 de julio, cuando la OMC abra una decisiva reunión ministerial en Ginebra.
Francia, primera beneficiada por las subvenciones de la Unión Europea (UE), está en condiciones de obtener el apoyo de muchos de los 27 países de la UE, lo cual reduciría el poder de acción del negociador europeo, Peter Mandelson, según estimó Lehmann.
Sarkozy acusó días atrás al Comisario europeo de Comercio de querer subastar la agricultura europea, mientras que éste reprochó al jefe de Estado francés que busca socavar la unidad necesaria entre los 27. El mandatario galo afirmó que el acuerdo que se está preparando provocaría una caída del 20% en la producción agrícola europea, una cifra que Bruselas rechaza y estima en apenas un 1,1%.
"Me gustaría tener la fuente de las cifras que cita Sarkozy", afirmó sorprendido el economista Patrick Messerlin, cuyo grupo de economía mundial en la facultad de Ciencias Políticas ubicó en 15% como máximo la reducción que podrían registrar algunos sectores protegidos como los cereales. En otros sectores, como el agroalimentario, el porcino, las frutas y hortalizas y los vinos, saldrían beneficiados en la exportación con una baja generalizada de los aranceles, estimó Messerlin. "En Francia, los campesinos que pierden porque no se liberaliza son el doble de aquellos que se benefician del statu quo", agregó.
Las propuestas sobre la mesa de la OMC supondrían una reducción del 70% de las subvenciones europeas más perjudiciales para el comercio y una baja promedio del 54% en los derechos aduaneros recaudados por los países desarrollados por sus importaciones agrícolas.
Sarkozy apeló a la crisis alimentaria mundial para rechazar una eventual reducción de la producción agrícola europea. Pero precisamente las subvenciones entregadas por los países ricos a sus agricultores minan la producción de los campesinos del sur, según consideró Romain Benicchio, de la asociación de defensa de los países pobres y por un comercio justo OXFAM. "El comercio de productos subvencionados desempeña un papel en la crisis alimentaria de los países en desarrollo", destacó Benicchio, antes de estimar que las negociaciones en el seno de la OMC no están yendo demasiado lejos. "Lo que está sobre la mesa responde ampliamente a las demandas de los países ricos más que a las necesidades de los países en desarrollo", aseguró.
Por su parte, la patronal europea rechazó las críticas de Sarkozy contra el Banco Central Europeo (BCE) y Mandelson. "Los jefes de Gobierno no deberían presionar al Banco Central", estimó el Secretario General de BusinessEurope, Philippe de Buck, reaccionando a las críticas de Sarkozy después de que el BCE aumentara su tasa principal de 4% a 4,25%. "No es una forma de encarar la situación, pues provoca la reacción inversa de la buscada por el Banco Central”, opinó.
De Buck explicó que la patronal europea "acepta" la "suba excepcional" de tipos de interés que decidió el BCE para frenar la inflación, aún si considera que la tasa principal es elevada. A su vez, se distanció de las críticas de Sarkozy sobre las negociaciones en el seno de la OMC: "Creo que Peter Mandelson tiene altos y bajos, cualidades y quizá defectos, pero hace su trabajo", subrayó De Buck. "Decir que es responsable del No de Irlanda, es ir demasiado lejos", consideró, antes de afirmar: "Lo empujamos a que pida más en las negociaciones, y es lo que ha hecho hasta ahora".
Críticas a Brasil y China
Sarkozy dijo hoy que las "cuentas no cierran" para un acuerdo multilateral sobre la liberalización del comercio internacional, lanzando duras críticas a Brasil y China.
"Somos unánimes en Europa al decir que en el estado actual de las cosas las cuentas no cierran, que Europa ha hecho todos los esfuerzos, que Europa no puede continuar haciendo esfuerzos si las otras grandes regiones del mundo no están decididas a avanzar", dijo Sarkozy en el Europarlamento en Estrasburgo.
"Brasil no ha hecho ningún esfuerzo para bajar las tarifas aduaneras en la industria, no hay ningún esfuerzo en los servicios y qué decir del cierre del mercado chino", agregó.