La comunidad internacional está perdiendo la guerra contra la falsificación y la piratería, una creciente industria global que por lo general está bajo el control del crimen organizado, según afirmaron altos oficiales durante una conferencia en Roma.
Durante la conferencia de anti-piratería, organizada esta semana por la comisión anti-piratería del Gobierno italiano, se resaltó que casi todo estaba siendo falsificado, desde pasta dental hasta agua mineral. Más peligroso es el mercado en expansión de aviones, autopartes y medicinas falsificadas.
John Dryden, oficial de la Organización para la Cooperación económica y el Desarrollo (OCDE), criticó la “ambigüedad y la ambivalencia” con la que los distintos gobiernos, leyes e industrias encaran esta problemática situación.
Durante su discurso, destacó que ha sido extremadamente difícil llegar a un acuerdo con respecto a la piratería. Algunas agencias del orden público no le dieron prioridad al asunto, las penalizaciones en las cortes fueron demasiado lentas, y las compañías (sobre todo en la industria de la aviación y de los bienes de lujo) se mostraron reacias a divulgar información sobre cómo sus productos eran falsificados por temor a que la publicidad los perjudique.
Además, los gobiernos no quieren el dedo acusador apuntando hacia su propio territorio, concluyó Dryden.
“Los falsificadores están un paso delante de nosotros”, sentenció. “Es una guerra en muchos frentes... El bando de los buenos es un ejército destartalado a pesar de las iniciativas”, se lamentó.
La OCDE estima que el intercambio global de bienes piratas alcanzó los 200.000 millones de dólares, el 2% del comercio mundial.
“Virtualmente, todo puede y probablemente ha sido falsificado en cada economía”, señaló el miembro del OCDE, quien resaltó la existencia de una tendencia de falsificación creciente en los rubros de alimentos, bebidas y medicamentos.
David Faulconer, miembro del Departamento de Serguridad Nacional de Estados Unidos, manifestó que las aduanas estadounidenses este año han identificado bienes falsificados valuados en 190 millones de dólares, frente a los 155 millones reportados en 2006. “Estamos enfrentando un auténtico maremoto de bienes falsicados”, sentenció.
Si bien el público cree que los bolsos de lujo, las zapatillas deportivas y los DVD's son los artículos pirateados más comunes y menos objetables, Faulconer aseguró que las importaciones de bienes electrónicos falsificados, invluyendo las baterías y luces navideñas, estaban perjudicando enormemente a la industria doméstica de fuegos artificiales.
China sigue siendo la mayor fuente de productos piratas, añadió, pero advirtió que India la estaba desafiando sobre todo en el sector farmacéutico. Pos su parte, Rusia ostenta el tercer puesto, y su especialización es la distribución por Internet.