Productores de Dijon, una de las zonas vinícolas más importantes del este de Francia, consideran la posibilidad de intensificar sus exportaciones hacia México en los próximos años. Aunque de momento sólo se comercializan de manera incipiente en territorio mexicano, algunos empresarios de vinos y licores de esta región perteneciente a la Borgoña francesa ven una buena oportunidad en ese mercado, pues advierten un gran potencial de consumidores para colocar vinos tintos y blancos, así como la crema de cassis de Dijon, protegida por su denominación de origen.
Isabelle Philippe, Directora de relaciones públicas de la compañía Bouchard, indicó que esta firma tiene planes de exportación en algunos países latinoamericanos, entre ellos México, donde hace poco realizó degustaciones para medir el interés de los mexicanos en sus productos, cuyos precios oscilan entre los 6 y los 80 euros.
La empresa produce un promedio de cinco millones de botellas cada año, de las cuales se exporta el 80%.
Sin embargo, señaló que la mayor fortaleza comercial para la mayoría de los vinos de la Borgoña se encuentra en los consumidores japoneses y británicos, pues algunos de los "grandes caldos (Grands Crus)" producidos en esta región llegan a precios "inalcanzables hasta para los propios franceses".
No obstante, aseveró que existen algunos productos más populares en el nivel de "vinos del pueblo y primeros caldos (Premiers Crue) de la región borgoñesa, con posibilidades de penetrar en el mercado mexicano".
Un foro en donde esta industria pondrá a consideración de los mexicanos tanto sus vinos como otros productos franceses es la Feria Internacional Gastronómica (FIG), que en alianza con Dijon Congrexpo se realizará en La Perla tapatía del 15 al 23 de septiembre de 2006, en Expo Guadalajara.
Empresas como Bouchard Pére & Fils, productora de grandes vinos de mesa de la ruta borgoñesa que abarca cerca de seis mil hectáreas donde operan alrededor de dos mil casas vitivinícolas, es una de las firmas que está mirando hacia México.