Estados Unidos y México registraron un intercambio comercial récord de 347.000 millones de dólares en 2007, con un saldo favorable a México de 74.200 millones de dólares, el tercero más amplio del mundo.
La cifra comercial histórica fue posible pese a que los ingresos petroleros de México por sus ventas a Estados Unidos cayeron en el último año, pasando de 30.339 millones de dólares en 2006 a 30.326 millones en 2007.
Las exportaciones mexicanas a su país vecino alcanzaron los 210.799 millones de dólares el año pasado, mientras que los envíos estadounidenses al mercado mexicano sumaron 136.541 millones, según el reporte anual del Departamento de Comercio.
Así, México se consolidó como el tercer socio comercial de Estados Unidos, luego de ser desplazado del segundo lugar por China en 2006, y se mantuvo como su tercer proveedor después de China y Canadá.
El superávit mexicano con Washington fue el tercero más alto del mundo, apenas superado por los 256.269 millones de dólares de China y los 82.799 millones de Japón. Canadá quedó en el cuarto lugar con 64.000 millones.
No obstante, Canadá se mantuvo como el principal socio comercial estadounidense, con un acumulado de 562.000 millones de dólares en 2007, seguida por China con 386.000 millones.
De todos modos, el país asiático logró convertirse el año pasado como el mayor suministrador de productos a Estados Unidos, por un total de 321.000 millones de dólares frente a los 313.000 millones de dólares de Canadá.