El Presidente mexicano, Felipe Calderón, afirmó estar preocupado por los dichos "superficiales" de las campañas electorales de Estados Unidos sobre la cancelación o modificación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un pacto vital para la economía mexicana.
El libre comercio, al que muchos estadounidenses culpan por la pérdida de empleos manufactureros, fue un tema recurrente en las elecciones internas por la nominación demócrata entre los senadores Hillary Clinton y Barack Obama. Obama dijo que estaría a favor de retirar a Estados Unidos del TLCAN, en vigencia desde 1994 con México y Canadá, si no se hacen cambios en materias laborales y ambientales.
"Me preocupa la vuelta al proteccionismo en Estados Unidos, que se hable con una gran superficialidad de cancelar o modificar el TLCAN", dijo Calderón, sin hacer referencia a ninguno de los candidatos presidenciales de Estados Unidos. "La verdad es que no se puede ignorar la importancia de un vecino, de una economía y de un pueblo como el mexicano, incluso para la propia perspectiva del éxito futuro de Estados Unidos", agregó el mandatario.
El comercio de México está ligado estrechamente con Norteamérica a través del TLCAN, especialmente con Estados Unidos, a donde destina casi un 80% de sus exportaciones.
A principios de julio, el aspirante republicano John McCain, visitó México y, tras un encuentro con Calderón, lanzó un franco ataque contra Obama aseverando que lo decepcionaba la sugerencia de que Estados Unidos debiera abandonar unilateralmente el TLCAN.
Pero los demócratas no son los únicos que no ven con buenos ojos el pacto comercial trilateral. En México, organizaciones de izquierda y campesinas también critican al TLCAN porque aseguran que ha permitido una invasión de productos estadounidenses subsidiados en detrimento de los campesinos locales.