El Presidente colombiano, Álvaro Uribe, pidió a su par mexicano Felipe Calderón que interceda ante Estados Unidos para que el Congreso estadounidense dé luz verde al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, ya acordado con la administración saliente de George Bush.
"Todo lo que diga el Presidente Calderón al oído de las autoridades, de los medios de comunicación y del pueblo estadounidense le ayudará mucho a Colombia", aseguró Uribe en un mensaje conjunto con Calderón al término de un encuentro bilateral en la residencia oficial mexicana de Los Pinos.
Calderón, cuyo país cuenta con un TLC tripartito con Estados Unidos y Canadá desde 1994 conocido como TLCAN, respondió que su Gobierno continuará haciendo gestiones para lograr este acuerdo comercial entre sus dos principales aliados ideológicos en el continente.
Bogotá aspira a lograr su aprobación antes del término de la gestión republicana. El demócrata Barack Obama asumirá el poder en la Casa Blanca el 20 de enero y un posible cambio de rumbo inquieta a Colombia y México, por cuanto puede afectar las ayudas que Estados Unidos prevé otorgarles en materia de seguridad. "México y Colombia trabajaremos unidos también para que la nueva administración de Estados Unidos tenga una visión no sólo completa sino que se construyan lazos muy sólidos de cooperación constructiva", destacó Calderón tras la sexta reunión entre los dos líderes conservadores en este año.
Al mismo tiempo, un grupo de alto nivel de ambos países latinoamericanos también trabaja para revisar su propio TLC, en funcionamiento desde 1995. Calderón dio a conocer que el comercio entre ambos países ascendió a 3.707 millones de dólares, un 30% más que en 2006, y que Colombia es el segundo destino de la inversión mexicana dentro de América Latina y el Caribe.
Por su parte, Uribe destacó que su país es el primer comprador de productos mexicanos en la región. "Increíble, a mí mismo me sorprendió", dijo al ofrecer el dato.
El colombiano volvió a felicitar al gobierno de México, "un gran aliado", por la lucha emprendida contra el tráfico de drogas, una batalla por la que él ha sido aplaudido en su país. Ante la prensa, sin embargo, no quiso hacer ningún tipo de recomendaciones en base a su experiencia. "Consejos al Gobierno de México, ninguno. Faltaría más que tuviera ese atrevimiento. Aplausos al Gobierno de México, todos, por el gran ejemplo que da en esa lucha", expresó. Calderón subrayó la colaboración en esta materia con Colombia y aseguró que desde diciembre de 2006 han detenido en México a más de 25 narcotraficantes colombianos de "alto nivel de peligrosidad".
Bush presiona a Obama
El Presidente George W. Bush aprovecho su primera reunión con el mandatario electo Barack Obama para impulsar la aprobación del TLC con Colombia antes de que su administración termine.
De acuerdo con el diario The Washington Post, Bush ofreció a Obama apoyar un plan de rescate a favor de la industria automotriz a cambio de que los demócratas en el Congreso desistan en su oposición al acuerdo comercial con su más firme aliado en Latinoamérica.
La condición de Bush derivó a su vez del exhorto de Obama hecho al mandatario para respaldar la incorporación de la industria automotriz al paquete de rescate financiero por 700.000 millones de dólares, y apoyar un nuevo paquete de estímulo fiscal. El Post dijo que las discusiones entre Bush y Obama hará que los últimos días del actual Congreso se tornen agitados y cobren mayor relevancia, contrario a la usual apatía con el que los períodos legislativos concluyen.
La crisis en el sector automotriz quedó evidenciada de nuevo el lunes, cuando el precio de las acciones de General Motors se colocó en su nivel más bajo en 60 años. Obama ha indicado que el rescate del sector automotriz, así como la aprobación de un nuevo paquete de estímulo fiscal, constituyen las prioridades inmediatas en el amplio espectro de asignaturas económicas que su Gobierno buscará atacar tan pronto asuma el control.
Actualmente el Congreso afina los detalles de una iniciativa que daría a empresas automotrices acceso inmediato a una partida de 25.000 millones de dólares del paquete de rescate aprobado en octubre pasado. Las discusiones sobre esta iniciativa podrían iniciarse tan pronto como la próxima semana, cuando los legisladores reinicien sus trabajos.
El lunes, un grupo de legisladores demócratas y republicanos enviaron una carta al Presidente Bush urgiendo la inclusión de las automotrices en el programa de asistencia original, o bien modificar este para hacerlo posible. El Gobierno ha resistido hasta ahora ampliar el radio de acción del paquete, diseñado inicialmente para asistir al sector bancario y financiero, si bien existen planes para extenderlo a otros sectores que pudieran tener un negativo impacto sobre la economía en general.