El presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva llegó el domingo a esta capital para una visita oficial de dos días, en la cual buscará impulsar los vínculos comerciales y recomponer la relación con Argentina tras las divergencias surgidas en las negociaciones por la Ronda de Doha.
Lula arribó una hora después del horario anunciado al aeroparque metropolitano Jorge Newbery y fue recibido por el canciller Jorge Taiana. Más tarde compartiría una cena con la presidenta Cristina Fernández y su esposo el ex mandatario Néstor Kirchner en la embajada brasileña.
La visita ha sido calificada de "inédita" por los gobiernos de ambos países, ya que Lula llega acompañado por más de 200 empresarios brasileños, entre ellos el titular de la poderosa Federación de Industriales de San Pablo, Paulo Skaf, y de empresas como Petrobras, Camargo Correa S.A., Embraer y Ford Motor Company de Brasil, entre otras.
Fernández y Lula inaugurarán este lunes el Seminario "Argentina-Brasil: Una Alianza Productiva Clave", en el que también participarán empresarios argentinos.
La cancillería argentina dijo en un comunicado que el objetivo es avanzar en acuerdos de cooperación sectorial, como una estrategia orientada a favorecer la integración productiva, desarrollar las cadenas de valor y potenciar la inserción competitiva en mercados internacionales, con particular interés en las pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo, la expectativa sobre los acuerdos comerciales entre ambas naciones ha sido opacada por la tensión que surgió la semana pasada luego de que Brasil se distanciara de su principal socio en el Mercosur y en cambio apoyara la postura de los países más desarrollados en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en las negociaciones por la Ronda de Doha.
En un giro sorpresivo, Brasil acompañó la posición de Estados Unidos y Europa respecto al recorte de las barreras arancelarias, considerado insuficiente por las naciones en desarrollo como Argentina, Venezuela y Sudáfrica, entre otros.
"La verdad que Brasil se podría haber resistido un poco más antes de estar de acuerdo con una postura que perjudicaba a su socio", reconoció el secretario de relaciones económicas internacionales de la cancillería argentina, Alfredo Chiaradía, citado el domingo por el diario Crítica.
Fernández admitió el sábado en rueda de prensa que le planteará a Lula su desacuerdo con lo sucedido en la OMC.
"Vamos a abordar este tema con el presidente de Brasil y también con el presidente (Hugo) Chávez (de Venezuela)", dijo la mandataria.
No está claro aún si los presidentes participarán en una reunión trilateral. Chávez, que anunció su visita a Buenos Aires hace unos días, llegará el lunes pero ni la cancillería brasileña ni la argentina confirmaron un encuentro de los tres.
Lula será recibido por la mandataria el lunes por la mañana en la Casa de Gobierno y luego compartirán un almuerzo en la cancillería, la última actividad antes de regresar a su país, según la agenda difundida por el gobierno brasileño.