El Presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, manifestó hoy su confianza en la posibilidad de que se llegue a un "final feliz" en la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Los mediadores de la OMC difundieron la semana pasada los nuevos textos que servirán de base para un eventual acuerdo y que serán discutidos a nivel ministerial a partir del 21 de julio. Las conversaciones siguen trabadas en las cuestiones de protección a la agricultura por parte de los países ricos y una mayor apertura de las naciones en desarrollo para los productos industriales y servicios.
"Lo que ocurre es que los países ricos dicen que está en manos de Brasil llegar a un acuerdo, y no es así", dijo Lula, cuyo país integra el grupo clave de naciones emergentes junto a China, Sudáfrica e India. “Muchos puntos ya están acordados. Estamos apenas teniendo cuidado para no permitir que la flexibilización que ellos quieren en el sector industrial pueda significar el obstáculo del desarrollo industrial de las economías más frágiles", agregó durante su programa semanal de radio.
El jefe negociador de Brasil, Roberto Azevedo, dijo el jueves, al comentar los nuevos documentos difundidos por la OMC, que las naciones ricas deben mejorar sus propuestas.
Lula indicó que si Brasil se pone de acuerdo en la cuestión industrial al mismo tiempo que los líderes de otras naciones ceden en la agrícola, "como están dispuestos a ceder", existe la posibilidad de un acuerdo "extraordinario" en la fase decisiva de las negociaciones.
En tanto, los países del Mercosur realizarán una reunión de coordinación este lunes sobre la Ronda Doha en Río de Janeiro. El objetivo será "examinar la situación de las negociaciones de la Ronda, destacando los nuevos textos", que incluyen las modalidades negociadoras en Agricultura y Productos No-Agrícolas (NAMA), según confió la Cancillería brasileña.